|
Suplementos
Servicios
|
 |
 |
 |
 |
| |
|
|
|
|
| Telescopio a la Asamblea II |
Nuevamente estamos frente a las consecuencias catastróficas de elegir a improvisados para todo. Gente de paso toma decisiones trascendentales para el futuro y solo buscan los votos del momento. Los dizque asambleístas deberían darse una vuelta por Venezuela, donde ya ocurrió lo que va a ocurrir con estas medidas en Ecuador: todo el país convertido en mercadillo sucio y maloliente.
Otros países tienen catástrofes naturales que causan daño físico, nosotros tenemos “asambleístas” y politiqueros oportunistas que son más dañinos, porque dañan la mentalidad y el progreso.
Los ecuatorianos parecemos enemigos de nosotros mismos. Letrados asambleístas y el Presidente bravucón parecen gente del siglo XVIII tratando de aprender. Hemos necesitado muchos años para llegar a parecer medio civilizados, ordenados y limpios, pero no nos gusta. Damos la razón al resto del mundo de que somos atrasados tercermundistas. Los extranjeros que viajan a Ecuador se admiran de lo bonitas que están Guayaquil, Quito y otras urbes, por su orden y limpieza.
Las medidas que quieren no son solo un grave golpe contra la ciudadanía, sino para las empresas de turismo que han hecho del país un lugar atractivo. Tenemos dos frentes que trabajan uno contra otro: empresarios, que tratan de atraer turistas, y gobiernos de turno, que tratan de ahuyentarlos con sus “leyes” y desgobiernos. ¡Basta, ecuatorianos! Todos tenemos derecho al trabajo, pero también tenemos obligaciones, todos; ¿o los derechos son solo para los pobres y las obligaciones para el resto? Abramos los ojos. Males mayores no pueden venir, los tenemos ya todos al momento.
Maritza Solórzano Mendoza, Hamburgo, Alemania
Asambleístas, ustedes, o muy pocos de ustedes, logran reconocer el papel vital y único que poseen y para lo cual muchos ciudadanos depositamos nuestra lacerada confianza.
Ustedes tienen el compromiso de establecer una Constitución donde todos los ecuatorianos, y quienes participen de la riqueza de nuestro territorio, sepamos respetarla en todos los ámbitos de nuestra vida.
Es doloroso que nuestro Presidente diga a un migrante que por “idiotas como tú quedamos mal ante el mundo”; quizás él tampoco reconoce que ya no hay muchas barreras de la comunicación y que el mundo ve que en nuestro país se confunde la tolerancia con el quemeimportismo; donde policías aceptan coima y se justifica que es porque no ganan lo suficiente; que se copia en exámenes porque la materia es difícil; que se roba porque no hay trabajo; que existe contrabando porque los impuestos son muy altos; que no hay inversión extranjera porque se carece de un marco legal adecuado; que algún juez o fiscal basa sus decisiones en coimas; que se venden alcohol y cigarrillos a menores a cuenta de que sus padres lo permiten; que padres autorizan un aborto porque la chica o el chico no sabía lo que hacía; que maestros aceptan pasar a alumnos en sus clases por remuneración, a cuenta de que no están bien pagados; en fin, podríamos seguir con una cadena infinita de ataduras que no nos permiten un desarrollo saludable.
Asambleístas, sobre cualquiera de estos temas nos gustaría a los ciudadanos saber sus puntos de vista, y sus agendas de trabajo háganlas conocer públicamente o por internet. Ustedes son responsables absolutos de que se decida tomar acción y liderar mediante la Constitución a que todos nos encaminemos en orden para hacer de este país un lugar mejor habitable. Discuten si la mujer tiene placer sexual; si el taxi es amarillo o verde; si autorizan descaradamente el comercio informal no regulado..., hechos de forma donde el fondo se conserva igual de blando y corrupto. Revisen sus compromisos personales y principalmente los que han adquirido con el país y sus familias. Aléjense de la “distracción” donde el papel verde puede comprar incoloras conciencias. No queremos que cambien en el Escudo palmas por flores, o si mejor que un cóndor queda un oso de anteojos...; nos interesa que nos marquen el camino por donde ir hacia el desarrollo. Nosotros pondremos nuestro esfuerzo, ustedes pongan las reglas sensatas.
Santiago A. Sáiz Calderón Guayaquil |
 |
|
|
| Telescopio a la Asamblea |
|
Son absolutamente demenciales la gran mayoría de mandatos y leyes que se están gestando día a día; solo por referir, los artículos constitucionales sobre el trabajo y la Ley de Tránsito.
Existe en este Gobierno una obsesión por destruir todo lo bueno que se ha hecho desde el municipalismo en el Ecuador, especialmente en Guayaquil. Es decir, la Asamblea genera desempleo desarmando fuentes de trabajo, sin hacer un estudio de factibilidad de nuevas actividades laborales; ahora quiere que las ciudades del Ecuador se conviertan en grandes mercadillos sin control, afectando el ordenamiento municipal. Lo mismo con el tráfico, quitando autonomía a instituciones como la CTG (Comisión de Tránsito del Guayas); entonces el trafico lo dirigirán entes burocráticos que no conocen la realidad de las ciudades.
Ante tanta anarquía a puertas, es oportuno buscar los mecanismos democráticos para evitar que el país caiga en un abismo. La renuncia voluntaria sería una opción. Es importante que el alcalde, Jaime Nebot, asuma la responsabilidad histórica de encabezar la defensa de Guayaquil; para eso cuenta con el respaldo y apoyo de muchos ciudadanos independientes que no vamos a permitir que se intente destruir al Ecuador, y particularmente a Guayaquil.
Xavier Bocca Ruiz, doctor, Buenos Aires, Argentina
Hasta hace poco tiempo, algunos visitantes extranjeros consideraban a Guayaquil una aldea grande. Y Guayaquil, que ya era grande, llegó a ser una gran ciudad a base de la visión de sus últimas autoridades, el actual ordenamiento y regulaciones, y el sacrificio y comprensión de sus ciudadanos.
La aldea se ha convertido en metrópoli, y toda metrópoli, por sus características especiales, debe ser muy bien cuidada, regulada y controlada, porque exactamente el mismo problema revisado y resuelto en un pueblo o una ciudad pequeña deberá ser revisado y resuelto en la metrópoli de modo diferente, pues sus actores son muchísimos más, y la influencia de lo que se haga o deje de hacer tendrá consecuencias a más largo plazo y afectará no solo a los habitantes de la metrópoli sino a su entorno. De modo que si se hacen mal las cosas, pueden devenir el caos y la anarquía. Esto no solo es aplicable para Guayaquil, sino para Quito, Cuenca, Manta y Santo Domingo.
Asambleístas están revisando los ordenamientos locales, y da la impresión de que estuvieran en desacuerdo con los avances alcanzados. Las regulaciones en cuanto a tránsito, uso de vías, salud, defensa civil, seguridad, provisión de agua, alcantarillado, energía eléctrica, recolección de basura y otros servicios públicos, deberían analizarse con la ambición de los tipos de urbes y país en los que queremos habitar bien. Eso tiene un costo que todos debemos pagar, si no preguntémosles a nuestros migrantes que se van del país porque buscan mejores condiciones de trabajo y vida. Invito a los asambleístas a que regulen, preparando el marco legal según las ciudades y el país en que quieren que sus hijos vivan, sin quitarles la autoridad a los municipios que no quieren ser más aldeas.
Armando Carrión-Gilces Guayaquil
|
 |
|
|
| Foro de lectores |
|
¿En qué condiciones cree que el país debe o no debe impulsar la minería?
Creo que este tema debe ser analizado de acuerdo con las necesidades de los cientos de personas y familias que se dedican a esta peligrosa y mal pagada actividad, y no tomar decisiones antojadizas.
Juan Mendoza, Chone, Manabí
Al cortar de raíz la tercerización y la minería, la Asamblea declara al Estado incapaz de regular y controlar los delitos –comunes– en estas y otras tareas productivas.
Es un secreto a voces que el sector público incumple o cumple mal su responsabilidad de control y regulación. Pero ahora que el Estado empieza a renunciar oficialmente a su razón de ser, vale preguntarse: ¿a qué piensa dedicarse la burocracia?, es como si un médico renunciara a su deber de medicar y decidiera que debe amputar por anticipado todo órgano enfermo con que se encuentre en el futuro. De la misma forma, el Estado se ha declarado inútil. ¡Asombroso!
Paúl Tapia G. Guayaquil
Cuando se inician proyectos mineros como Cóndor Mirador, Intag, Río Blanco, áreas de la Cordillera del Cóndor, Bonza, Las Peñas, Agua Mesa Sur, Princesa, Puente Chinapintza, se colige sobre el aporte al PIB en millones de dólares en exportaciones, tributación o compras.
Estos beneficios contribuyen a que debamos pensar en apoyar al sector minero para el crecimiento económico del país, donde luego encontramos obstáculos partiendo de que el Gobierno haga la legislación para atraer la inversión minera, y lo que más preocupa es que se hagan leyes en contra de ese objetivo.
Sin embargo, es frecuente encontrarse con grupos de la sociedad civil que rechazan la minería. Algunos pueblos se están negando para que se inicien proyectos mineros en sus localidades. ¿Acaso los pobladores locales no son suficientemente racionales para aceptar que el país ganará con los proyectos mineros en explotación? La respuesta no tiene que ver con la forma de actuar de los pobladores locales, más bien con la falta de visión del desarrollo integral del país, por falta de legislación adecuada, otorgamiento de responsabilidades y mecanismos para que las leyes se cumplan.
Los factores más importantes son: centralismo, pues se piensa que el progreso económico debe venir de Quito y para Quito. La fuente de riqueza puede que esté alejada, pero los beneficios económicos siempre son de la capital. No es de extrañar que la minería, agroindustria y hasta la pesca se dirijan desde la capital. Nunca ha existido demanda decisiva y con presión política para que la infraestructura que requieren los pueblos alejados se construya.
Hemos dado pasos, otrora, para atraer la inversión extranjera para la minería, y ha habido legislaciones para obstruirla, pero no existe experiencia para legislar promoviendo la inversión regional. Eso nunca está en agendas de gobernantes. Por este centralismo jamás nos hemos preocupado por la pobreza de las zonas mineras. Parte del impuesto a la renta de las grandes empresas mineras debería ser para vías, colegios, hospitales, electricidad. Aunque los pueblos de esas áreas ahora sí demandan. Los impactos positivos de la minería aún no se sienten como los negativos. Si se desea que la minería arrastre a otras actividades económicas hay que implementar planes de apoyo para que las empresas locales se complementen con las empresas mineras extranjeras. La minería no es perjudicial y será la actividad que nos permita crecer, siendo necesario contar con instrumentos de gestión local y capacitar a autoridades, técnicos, instituciones y poblaciones para que los beneficios lleguen.
Walter W. Wiesner, ingeniero, Guayaquil
¿Cree usted que entre los migrantes ecuatorianos hay “idiotas” que hacen quedar mal a su propio país?
¿Cree que la negociación de Porta será beneficiosa para los usuarios del país?
|
 |
|
|
|
|
|
| |
 |
| Agenda |
 | |
| Guayaquil |
| Pastelería |
Maral Cherkezova ofrece curso de pastelería internacional de sal y de dulce. Nuevas recetas de tortas, bocaditos, pasteles de Alemania, Inglaterra, Francia, Lituania, India, Grecia, Rusia, Indonesia, entre otros. Inscripciones en Urdesa norte, av. Cuarta 4-32 y calle Quinta o llamar a los teléfonos: 295-3060, 238-6104, (08) 670-1542.
|
Más Actividades | | |
|
| |