Contabilidad, informática, agronomía, inglés y otras materias enseñan militares.
“¡Izquierda!, ¡derecha!, ¡media vuelta!” son algunas de las indicaciones que reciben los estudiantes del sexto año de básica en el Colegio Nacional Técnico Arenillas, la mañana del martes 13 de mayo, del cabo primero Luis Gaona, quien se desempeña como profesor de educación física en este plantel.
La presencia de un sargento en un aula de clases es justificada por el capitán del Batallón 1 de Arenillas, Henry Merchán, quien señala que esta ayuda se ofrece gratuitamente en las escuelas y colegios fiscales debido a la falta de docentes.
Merchán indica que el procedimiento para solicitar maestros es sencillo, pero los establecimientos educativos deben hacerlo con anticipación enviando un listado.
Asegura que este proyecto surgió hace diez años como una necesidad de recuperar, en los niños y jóvenes de El Oro, los valores cívicos y éticos.
Luis Gaona es uno de los cuatro militares que instruye como profesor de educación física, desde hace dos semanas, en el Colegio Nacional Técnico Arenillas.
Minutos antes de salir al patio, en un aula con 45 estudiantes, donde todos escuchan con atención, Gaona anuncia el tema que verán ese martes: tipos de formación; luego toma un marcador y dibuja en la pizarra las clases de formaciones (columna, fila y bloque).
Les explica que la formación tipo bloque se la utiliza por lo general para rendir homenaje a la provincia o al cantón, y por eso es indispensable su aprendizaje.
Gaona dice que es necesario, antes de empezar con la práctica, primero darle al estudiante las normas básicas de educación física y en los siguientes minutos hacer que practiquen con ejercicios en el patio.
Pero antes prefiere examinar con preguntas a sus alumnos si han atendido y comprendido la clase.
Con el mismo objetivo, el sargento primero Rufino Jumbo Santos, quien se desempeña como profesor de informática en tres secciones (A, B y C) del cuarto año de básico en el Colegio Nacional Técnico Arenillas, extrae de su maletín una pluma y la lista de sus estudiantes de ese día martes.
Antes de ingresar al aula de clases procede a retirar la boina de su cabeza para colocarla sobre la silla de su escritorio, donde además acomoda en una esquina su maletín, y da inicio a la clase de ese día, a las 10:30, en el aula C.
Con un tono firme dice: “Hoy veremos cuáles son los pasos para crear una carpeta en el escritorio”.
Primero les explica para qué sirve crear una carpeta en el escritorio del programa Windows, comparándola con el uso que se les da a las plásticas o de cartulina.
“¿Qué hacen ustedes con una carpeta plástica?”.
“Guardamos cartas, documentos, informes, memorandos...”, dice Jumbo.
Ahora anota detalladamente en la pizarra los pasos para crear una carpeta en el sistema informático y al mismo tiempo se asegura de que los estudiantes sigan sus instrucciones.
“Señores, ¿tienen alguna pregunta? Cualquier cosa estoy aquí para ayudarlos, yo soy su guía si no entienden algo”.
“Acá, profe, acá, la computadora no quiere encender”, dice un grupo de estudiantes.
Jumbo se apresura hacia el fondo del salón y les ayuda a encender la máquina.
Además de dar clases de informática, Jumbo también es inspector del sexto año de básica en esta institución.
A la escuela Batallón Cayambe, ubicada en el sector de San Vicente, del cantón Arenillas, la cual funciona desde hace 56 años y tiene un promedio de 186 alumnos, acude de lunes a viernes, durante las mañanas, el cabo primero del Ejército, Luis Guamangate para dar clases de cultura física.
Vestido con un calentador negro, camisa deportiva y una gorra, Guamangate muestra una amplia sonrisa que comparte con sus estudiantes de tercer año de básica, mientras efectúa junto con ellos los ejercicios de calentamiento, antes de empezar su instrucción.
Guamangate lleva dos años impartiendo clases en este plantel, y el objetivo del presente año lectivo es motivar a los estudiantes a formar su propio equipo de fútbol.
La directora de la escuela Batallón Cayambe, Miriam Martínez, declara que la entidad educativa decidió pedir la colaboración de los militares después de no recibir una respuesta del Ministerio de Educación cuando se le solicitó el envío de maestros especiales en las asignaturas de inglés, computación y educación física.
Martínez dijo estar contenta con el trabajo que desempeñan los militares, pues, dice, imparten disciplina y valores.
Escuelas fiscales como Luz del Mundo, en el cantón Huaquillas; Jesús María Yépez, en la parroquia Carcabón de Arenillas, entre otras, tienen maestros militares que ejercen como profesores unidocentes (imparten todas las asignaturas) en un aula.
Merchán, mencionado al inicio, también dice que cuando recién llegaron, muchos niños conocían el himno del Perú pero no el de su país.
Cifras
6
Militares trabajan como maestros en Huaquillas.
8
Uniformados del Batallón 1 de Arenillas, en los recintos Palmales y Carcabón, ejercen como unidocentes (dan todas las materias) en escuelas como la Once de Noviembre y José Mejía Lequerica.
13
Escuelas se benefician de esta colaboración gratuita en Arenillas y Huaquillas.