#1
En aquellos días, Moisés subió de madrugada al Monte Sinaí, llevando en la mano las dos tablas de piedra, como le había mandado el Señor. El Señor descendió en una nube y se le hizo presente.
Moisés pronunció entonces el nombre del Señor, y el Señor, pasando delante de él, proclamó: “Yo soy el Señor, el Señor Dios, compasivo y clemente, paciente, misericordioso y fiel”.
Al instante, Moisés se postró en tierra y lo adoró, diciendo: “Si de veras he hallado gracia a tus ojos, dígnate venir ahora con nosotros, aunque este pueblo sea de cabeza dura, perdona nuestras iniquidades y pecados, y tómanos como cosa tuya”.
Palabra de Dios
Te alabamos, Señor
#2
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 13, 11-13
Hermanos: Estén alegres, trabajen por su perfección, anímense mutuamente, vivan en paz y armonía. Y el Dios del amor y de la paz estará con ustedes.
Salúdense los unos a los otros con el saludo de paz.
Los saludan todos los fieles.
La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo estén siempre con ustedes.
Palabra de Dios
Te alabamos, Señor.
EVANGELIO
Tan inmensa es la misericordia de Dios, que entregó a su Hijo único por amor al mundo y el Hijo de Dios hecho hombre nos envió a su vez al Espíritu Santo. De esta manera nos encontramos frente a la Santísima Trinidad.
ProcIamación del Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo, según san Juan 3, 16 - 18.
“Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga la vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo sino para que el mundo se salvara por él. El que cree en él no será condenado; pero el que no cree ya está condenado, por no haber creído en el Hijo único de Dios”.
Palabra del Señor.
Gloria a Ti, Señor Jesús.