Me vinculo de corazón a corazón con todas las personas en mi vida.
Vínculo
Todos somos creaciones amadas de Dios y uno en espíritu. Al saber esto, aprecio a los demás con ojos de amor.
Como creaciones divinas, tenemos el amor interno, el cual nos vincula unas con otras. Irradiamos ese amor al tener pensamientos afables y ver el amor reflejado en los ojos de los demás.
Si tengo dificultad en encontrar las palabras apropiadas para expresar mis pensamientos, hago una pausa e invoco el amor de Dios en mi corazón para que me guíe. Me doy cuenta de que una palabra sencilla de bondad, una sonrisa tierna o un gesto de comprensión puede decir mucho.
Al seguir la guía de Dios en mí, establezco un lazo significativo con los demás. El amor de Dios nos une de corazón a corazón
–1 Juan 4:12
“Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor se ha perfeccionado en nosotros”.