No entiendo la tozudez y mente cerrada de los lectores de este Diario que en las cartas publicadas el día de ayer se oponían terminantemente al cambio del Escudo Nacional. La idea de los asambleístas es excelente y debemos aprovechar la oportunidad histórica que se presenta para sugerir los cambios que se quieren introducir, con lo que tendremos finalmente un nuevo símbolo patrio.
Mi propuesta es la siguiente:
- Que se determine claramente el curso del río cuando baja del nevado de forma tal que no quede la más mínima duda que se dirige hacia la izquierda de quien lo mira, no como está ahora que aparece como que va hacia el centro, debemos recordar que en Venezuela el escudo ya fue cambiado y que el caballo que estaba volteado hacia la derecha ahora está hacia la izquierda de quien observa el escudo, como lógicamente debe ser. También debe desaparecer el buque vapor ya que: a) representa el comercio libre, lo que no es adecuado en estos tiempos, y b) puede representar también los afanes separatistas de cierta gente de Guayaquil, por lo que en su lugar propongo que se incorpore el submarino “Hipopótamo”, que dicen que una vez navegó por el río Guayas, pero que igual no se lo dibuje, entonces cuando Nebot y otros protesten por eso hay que decirles que no sean tontos, que ahí está el submarino, que lo que pasa es que no lo ven porque está sumergido;
- Que en la franja del zodiaco donde aparecen los signos correspondientes a los meses de marzo, abril y mayo, se escriba la palabra k-a-m-a-s-u-t-r-a, ustedes pueden preguntar qué es eso y los que sí conocen van a discutir qué diablos tiene que hacer ese antiguo texto hindú en nuestro escudo. Me explico: lo que ocurre es que como fue malinterpretada la propuesta del derecho al placer sexual que se planteó en la Asamblea, hay que enviar un mensaje subliminal de forma tal que la gente al ver el escudo, se intrigue por el significado de las letras y descubra todo lo que ofrece el kamasutra, que tiene lecciones virtuosas respecto de cómo debe darse el comportamiento sexual humano, asegurando de esa manera el derecho al placer que se quería introducir en la Constitución, de forma que sin necesidad de incluirlo en la norma suprema, los ecuatorianos veamos el Escudo y recordemos el valor de la palabra mágica;
- Que en lugar de las odiosas astas, símbolo de la conquista española, coloquemos las temidas huaracas, que no eran sino las hondas con las que los incas penetraron en el territorio de lo que es ahora Ecuador y mataron y sojuzgaron a los soldados locales en un periodo de aproximadamente ochenta años, pero los incas son los incas, no hay lugar para el resentimiento y además la Conaie usa la bandera imperial del Tahuantinsuyo (que no sería mala idea también usarla en el Escudo ya que es también la bandera del arco iris, del movimiento gay, de los que están en contra de la globalización, etcétera);
- Que se dibuje un chancho en lugar del cóndor, no un gallinazo o un cuy como mucha gente malintencionada ha querido sugerir. El chancho va porque la mejor comida ecuatoriana, la fritada, el caldo de manguera, etcétera, proviene de carne de chancho;
- Finalmente, el Escudo será eterno si es que en alguna parte quizás subiendo el nevado, no sé bien, se incorporan figuras humanas que representen a los actuales asambleístas que tan precioso trabajo están haciendo por la patria. Esas serían mis sugerencias.