El tenista guayaquileño logró su mejor clasificación en los últimos cuatro años; dice que el ranking no lo presiona y que en el torneo de París quiere llegar lo más lejos posible.
Nicolás Lapentti logró esta semana el mejor ranking de sus últimas cuatro temporadas: es 64 en el mundo. Con los resultados en los Másters Series de Montecarlo y Roma, y Conde de Godó de Barcelona ganó 125 puntos y subió 34 puestos.
Está en el lugar 64. ¿Cuál es su meta en este año?
En cuanto a ranking no quiero ponerme metas. En este momento lo más importante es no tener lesiones, disfrutar de jugar y sentirme bien en los torneos de gran nivel. Y si me siento bien, como pasó en la última gira (en Europa), eso hará que suba. No quiero presionarme con la meta de un ranking, sino presionarme en el sentido de entrenar fuerte.
¿La clave de su ascenso ha sido no presionarse?
La clave ha sido no tener ninguna lesión. Llevo casi ocho meses de continuo entrenamiento y torneos sin lesiones graves. Hubo molestias, pero no me han impedido practicar.
¿Qué le falta para poder llegar a fases finales en los torneos?
Creo que ahora estoy por el camino correcto. Primero necesitaba recuperar mi confianza y nivel. A pesar de sentirme bien físicamente, creo que es la parte que puedo mejorar más, pero que a veces eso solo se gana jugando partidos largos y certámenes fuertes.
¿Por qué canceló su participación en Hamburgo?
Descartar torneos es un tema que analizamos con mi entrenador (Enrique Pérez). A mi edad (31 años) ya no es bueno jugar más de cuatro o cinco semanas seguidas, por temas de motivación, concentración y de lesiones. En la última gira jugué cuatro semanas e hice partidos muy largos e intensos. Yo pude ir a Hamburgo, pero estaba cansado y con contracturas en las piernas.
¿Lo pidió usted o su técnico?
No. Ya estaba programado así desde antes de iniciar la gira por Europa. Nos salió bien y jugué bien las cuatro semanas y esta semana salió justo para descansar y entrenar. Creo que ese es el plan que vamos a seguir: tratar de competir menos semanas seguidas.
Viene Roland Garros, ¿siente una revancha por ganarlo?
La pica con Roland Garros es porque mis resultados nunca fueron lo que yo esperé. Solo tengo un pase a octavos de final y una tercera ronda. De allí, tengo muchas primeras y segundas vueltas (eliminaciones). Mi sueño desde niño, al ver a Andrés Gómez ganarlo en 1990, fue lograrlo también. Lo veía como un objetivo por igualar. Pero decir ‘quiero ganar Roland Garros’ son palabras muy grandes, pero sí quiero tener una buena participación esta vez, pero depende de muchos factores. Cuando uno entra a la segunda semana de un Grand Slam las posibilidades se abren.
¿Entonces superar octavos de final en París es su meta?
Esa podría ser la meta bastante real: superar octavos, adonde llegue en el 2000. Una vez allí ya se puede enfocar el siguiente objetivo.
¿Después qué viene?
Voy a jugar los torneos de césped en Inglaterra. Me gusta hacerlo en esa superficie, pero en los últimos años lo había dejado de hacer. Justamente este año quiero ir a Queens para entrenar y tener una buena preparación para Wimbledon.
¿Se ve otra vez entre los diez mejores del mundo?
Ese sería mi sueño. No voy a decir no me importa, porque no es así, pero no quiero imponerme estar en tal ranking en tal fecha (fue sexto en 1999).