Esperó seis meses para volver a las canchas, luego de cumplir una suspensión por dopaje. Ya debutó en el actual torneo y jugó los 90 minutos y asegura que regresó a Emelec para colaborar con la habilidad que lo convirtió en uno de los juveniles más destacados del 2006.
Sin embargo, la alegría del volante Michael Arroyo no le impide ser crítico: “Al equipo le faltan ganas, buenos toques de balón, concentración y ambición para buscar el gol”.
Pero Arroyo no desmerece la entrega de sus compañeros en su ausencia. “Uno siempre está metiendo ganas, pero no sé por qué no nos están saliendo las cosas”, agregó el centrocampista, que retornó en el Clásico del Astillero, la semana pasada.
Poco nivel futbolístico
El futbolista, nacido el 23 de marzo de 1987, en Guayaquil, dice que aún no es tiempo de hacer una evaluación de su rendimiento, aunque asegura que su nivel físico y futbolístico no es el apropiado. “Tengo que trabajar en la parte física porque estoy gordo y eso no me ayuda a moverme con facilidad”.
Arroyo promete mejorar y alcanzar el nivel que lo caracterizó hace dos temporadas. “Ustedes (la prensa) vieron que en el Clásico igual encaré. Sí, me falta un poco bajar de peso y cuando lo logre seré el mismo encarador y movedizo que era antes de mi problema (por las drogas)”, anticipó el volante.
GRATITUD
Sobre la oportunidad que le dio el técnico Aníbal Ruiz, Arroyo agradeció la confianza que el Maño le brindó al alinearlo en un partido “tan díficil y fuerte como el Clásico”.
“Primero le agradezco a Dios por mi recuperación. También a la dirigencia de Emelec y al cuerpo técnico por darme la posibilidad de jugar. Sé que de esta no hay otra (oportunidad) y por eso la aprovecharé al máximo”, confesó Arroyo.
Juvenil será concentrado
Aníbal Ruiz, entrenador de Emelec, confirmó que el zaguero Gilbert Angulo (18 años), que fue ascendido esta semana de la categoría Sub 19, se concentró ayer con el primer plantel y podría jugar mañana ante Técnico Universitario, según indicó el estratega uruguayo.