Las instalaciones se utilizaban para procesar droga y serían de grupos irregulares.
Dos nuevas bases clandestinas fueron descubiertas por miembros del Ejército en el sitio Tobar Donoso, en la frontera con Colombia, en el límite entre las provincias de Esmeraldas y Carchi.
Los militares descubrieron las edificaciones donde se almacenaban más de un centenar de sacos con cal, canecas y bidones con gasolina, éter y acetona, además de otros precursores químicos utilizados para la refinación de cocaína.
El sitio permanece acordonado y no se permite el acceso porque se asegura que hay explosivos.
Mientras realizaban una inspección, dentro de un tanque plástico encontraron municiones, explosivos y cables por lo que se ordenó la evacuación inmediata ante el temor de que se trate de una trampa.
Fuentes militares confirmaron que en sectores aledaños al campamento se encontró lo que parecían ser minas antipersonales.
Los militares movilizaron, además, un gran número de soldados, médicos, paramédicos, y un helicóptero para evacuación rápida en caso de que se presente alguna explosión.
El coronel Germán Herrera, jefe del Batallón de Fuerzas Especiales Motorizadas (Bimot), con sede en Esmeraldas, dijo que se construyó un helipuerto a dos kilómetros del campamento y que está asegurando el sector para luego permitir el ingreso de periodistas.
En el sector se observó el sobrevuelo de helicópteros Gazella y Súper Puma desembarcando militares. “Se trata de una cosa grande”, dijo el oficial.
Otro campamento
Ayer, mientras se trabajaba en la zona, se descubrió una nueva edificación, construida en hormigón, en un sector de difícil acceso, a dos horas de distancia de camino en medio de la selva del primero que se localizó y junto a un precipicio.
Una patrulla que llegó al lugar informó vía radio que en el sitio se encontraron paneles solares para la producción de energía, un equipo moderno de comunicación, precursores químicos, municiones y explosivos.
Pasadas las 13:00, a bordo de un helicóptero Súper Puma se trasladó a la zona a un fiscal de Esmeraldas para que levante un acta de lo hallado.
Colombianos
Las primeras indagaciones señalan que estos dos laboratorios pertenecen a los carteles colombianos que operan a menos de dos kilómetros del lugar, en territorio colombiano, apenas separados de Ecuador por el río Mira.
Pedido
El Comando de Operaciones Norte (Coopno), pedirá al Consejo Nacional de Sustancias Psicotrópicas y Estupefacientes (Consep) que se le ceda la edificación para que el lugar sea convertido en un puesto de avanzada de la Armada para la custodia de la frontera con Colombia.
Desmontaje
Las edificaciones se encontraban camufladas en medio de la selva, frente al caserío colombiano de Campana. Debido a la gran cantidad de materiales químicos volátiles que los militares encontraron en estos dos campamentos no se ha procedido a su destrucción y hasta el momento se trabaja en el desmontaje de la maquinaria que existía en el laboratorio.
Cuarto hallazgo
La semana pasada miembros de la Armada encontraron otros dos laboratorios para el procesamiento de drogas, uno en esta provincia de Esmeraldas y el otro en Sucumbíos, todos estaban instalados cerca de la frontera con Colombia.