- MAY. 15, 2008 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
Un hombre de 39 años confesó ayer haber matado a su esposa, a su hija, a sus padres y a su suegro.
El sospechoso se entregó la madrugada de ayer a la policía en Viena y confesó que había matado con un hacha a su esposa, de 42 años, y a su hija, de 7, en la casa familiar, en un barrio acomodado de Viena.
Después de matar a su esposa e hija, el sospechoso viajó a Ansfelden, donde quitó la vida primero a su madre en la entrada de su casa y luego a su padre, que estaba dormido en el sofá del salón de la vivienda.
A continuación, el hombre se trasladó a Linz, a pocos kilómetros de Ansfelden, para atacar y matar a su suegro.
Según fuentes policiales, el presunto asesino declaró que estaba arruinado, que había perdido una gran cantidad de dinero y que había matado a su familia para “ahorrarles la humillación”.
Esas mismas fuentes indicaron que el hombre se presentó en la comisaría en “estado de confusión” y anunció a los agentes: “En mi piso yacen mi mujer y mi hija muertas”.