La meta es reducir de 40% a 2% la población de analfabetos puros hasta el 2016.
Alli shamushkanki yachay wasiman (bienvenidos al centro de alfabetización) fue la primera frase que el maestro y pastor evangélico Carlos Valla escribió en el pizarrón la noche del lunes pasado, durante la clase inaugural del proyecto Dolores Cacuango que tiene como objetivo enseñar a leer y escribir a miembros de comunidades y organizaciones indígenas.
Tras la presentación que empezó a las 19:00 en la iglesia evangélica Buenas Nuevas, ubicada en Pedro Pablo Gómez entre Pedro Moncayo y Pío Montufar, inmediatamente los ocho alumnos que asistieron en el primer día de capacitación recibieron textos didácticos del Ministerio de Educación traducidos al idioma Kichwa.
En el primer ejercicio de escritura, Antonio Cava, quien trabaja en un mercado de víveres del cantón Durán, fue uno de los primeros estudiantes en participar.
A sus 60 años y siendo analfabeto puro (que no sabe leer y escribir) se convirtió en el ejemplo de la clase. Con un marcador se esmeró por realizar trazos indicados en el pizarrón con ayuda del profesor.
No le importó viajar desde Durán y darse un espacio en la noche para asistir a la clase. “Aunque tarde resulta bueno aprender”, expresó con algo de timidez.
Como él, José Guale, de 27, y su esposa embarazada, de 26, también concurrieron. Con sorpresa le dieron un vistazo al contenido de los textos que recibieron. “Hay que aprovechar las clases”, agregó Guale.
En este año el proyecto de alfabetización que impulsa el Ministerio de Educación por solicitud de la Dirección de Educación Intercultural Quechua de la Costa y Galápagos (Deikcyg), se aspira a capacitar a unos 2 mil indígenas, informó Ramón Chacaguasay, uno de los coordinadores del Programa Nacional de Educación Básica para Jóvenes y Adultos (EBJA).
DETALLES: Proyecto
Etapas
El proyecto Dolores Cacuango se desarrolla en cuatro fases: analfabetos puros, funcionales (con educación básica incompleta), educación básica y bachillerato.
Carencias
Aunque el proyecto que se ejecuta por primera vez funciona con recursos del Ministerio de Educación, la Deikcyg no cuenta con aulas por lo que sus maestros dictan clases en iglesias evangélicas.