Usuarios afirmaron que antes pagaban cinco dólares, pero esto se ha multiplicado por 10.
El pago de las planillas por consumo de energía eléctrica se ha vuelto insostenible para los habitantes de las coops. Antonio Neumane, Jacobo Bucaram, precoop. Cuatro de Marzo, de la isla Trinitaria, Esmeraldas Chiquita (Guasmo sur) y la parroquia Pascuales.
En estos sectores los moradores afirmaron que los precios que está facturando la Corporación para la Administración Temporal Eléctrica de Guayaquil (Categ) son exagerados.
“Yo, antes pagaba siete dólares, pero desde que nos pusieron los medidores tengo que pagar más de $ 50”, manifestó Martha Cabello, de 62 años, quien vive en una casa de caña, ubicada en la mz. 2 de la precoop. Cuatro de Marzo.
Ella indicó que lo único que tiene en su casa son dos focos ahorradores y un televisor blanco y negro, que solo lo prende por las noches.
“Es imposible para mí pagar tanto por algo que no consumo. Yo no tengo trabajo, son mis hijos los que me ayudan, pero ahora no sé qué hacer”.
La misma preocupación la tiene Gustavo Loaiza, de 58 años, quien aseguró que el problema se inició hace más de un mes y medio cuando la Categ instaló los medidores. “La culpa de todo la tienen esos medidores que están mal calibrados. Antes cancelaba cinco dólares, pero ahora me entero por la planilla que llegó hace más de una semana que tengo que pagar $ 70,73”, dijo.
Una situación similar viven los moradores de la coop. Jacobo Bucaram y Esmeraldas Chiquita, quienes indicaron que no van a cancelar las planillas.
“Tienen que venir a revisar esos medidores porque están marcando muy rápido”, señaló María Perlaza, pobladora de la mz. 11, de Jacobo Bucaram.
Nancy Lara, de Esmeraldas Chiquita, afirmó que si la empresa no les da una solución inmediata a este problema, ella junto a decenas de habitantes de su sector retirarán los medidores para llevarlos a la Categ.
Ante las quejas, Raúl Ayala Coto, director del área social de la Categ, reconoció que ha existido un error en la facturación de planillas para los habitantes de la isla Trinitaria.
“En ese sector hubo un problema con los contratistas que instalaron los medidores y es por eso que se ha decidido no cobrarles la primera planilla a los moradores”, dijo Ayala.
Agregó que para corregir el inconveniente ha trasladado un equipo a ese sector y también hacia Esmeraldas Chiquita y Pascuales para conocer lo que sucede en esos lugares.
Deudas
En la parroquia Pascuales la mayoría de sus habitantes reclaman por los altos cobros en sus planillas, ya que aducen que ese ha sido uno de los factores por los cuales tienen deudas que ascienden a 3.000 dólares y en otros casos a $ 5.000.
“Un mes nos llega la planilla con un valor de $ 13, pero al mes siguiente nos sale que tenemos que pagar $ 80 como en estos últimos meses”, expresó Jorge Gómez, de la mz. 10, de esa parroquia.
Mientras que otro grupo de habitantes alega que no pueden pagar esas cantidades elevadas, si no saben lo que están consumiendo realmente.
Ellos señalan que no tienen medidor de luz. “Cada mes nos llegan facturas con diferentes precios”, acotó Félix Morán.
Esto lo confirma Patricia Castro, miembro de la Defensoría del Pueblo, quien asumió hace un mes los casos de Esmeraldas Chiquita y Pascuales.
“La ley orgánica de la Defensa del Consumidor señala que es un derecho del usuario conocer el valor exacto que debe pagarmediante un sistema de medición o un instrumento de medición y eso no sucede en estos sectores”, manifestó.
Castro agregó que si no existe un medidor, los usuarios del servicio no deberían cancelar deudas, puesto que se desconoce su origen.
La funcionaria está analizando actualmente los casos, para llevarlos a la corte y lograr mediante juicio, que se condonen las deudas.
TEXTUALES: Habitantes
Carmen Valero
Ama de casa
“El único que trabaja es mi esposo y lo poco que gana no alcanza para pagar una factura de $ 60”.
Miriam Bermeo
Madre de familia
“Soy de la tercera edad (70 años) y no estoy en condiciones de pagar una planilla de 48 dólares”.