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Un cinturón para los libros Si tiene un cinturón viejo pero atractivo todavía, úselo para sujetar un pequeño grupo de libros que quiera exhibir. Por ejemplo, si tiene un juego de cinco bellos volúmenes y usa un cinturón viejo de cuero, enciérrelos en él y colóquelos verticalmente sobre su escritorio, al lado de dos o tres fotografías enmarcadas. Si tiene algunas de estas en color sepia con viejos marcos, los libros añadirán un toque nostálgico al conjunto.
Moho en las paredes Si las paredes que va a pintar están llenas de moho, hágalo desaparecer con blanqueador para uso doméstico. Mezcle una parte de este con tres de agua. Ahora lave las partes afectadas con la solución, usando un cepillo moderadamente rígido hasta que desaparezca toda la coloración. Enjuague bien la parte afectada y déjela secar; luego pinte con un producto resistente al moho para retardar su aparición una vez más. Para evitarse problemas de esta naturaleza elimine la causa del mal, que generalmente es la humedad.
Ensalada de papa A veces, al guardarla en el refrigerador se pone aguada. Para evitarlo cubra la fuente que la contiene con dos o tres capas de toallas de papel, antes de ponerle la tapa o la envoltura plástica, pero cambie las toallas cuando se mojen o sea necesario. Su ensalada se conservará tan fresca como de recién hecha.
Salsa sin grasa Para hacer una perfecta salsa sin grasa después de haber cocido en el horno un ave o cualquier trozo de carne, y para aprovechar el escurrimiento y quitarle la grasa que generalmente queda en estos casos, simplemente deje caer en el líquido caliente unos cubos de hielo, antes de que espese. La grasa se solidificará y usted podrá sacarla con una cuchara y añadir los ingredientes necesarios para hacer una salsa digna de un rey. Una advertencia: no da tan buen resultado con la grasa del pollo. |