Diario de EE.UU. revela colapso en el sistema de atención sanitaria a los indocumentados.
Una investigación del diario The Washington Post revela el colapso del sistema de atención sanitaria de los inmigrantes recluidos en centros para extranjeros, y sostiene que en la revisión de 83 muertes, en 30 casos la atención o su falta contribuyeron a los fallecimientos.
El rotativo identifica en su edición electrónica los 30 casos estudiados, en su mayoría inmigrantes hispanos, y afirma que de los documentos examinados se desprende que existe una “crisis masiva en la atención médica de los detenidos”. Explica que la situación afecta a 33.000 internados en centros masificados que esperan la deportación o una vista judicial.
Para el diario, las negligencias médicas que sufren forman parte del coste humano derivado del endurecimiento de las políticas de seguridad e inmigración estadounidense, tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 y la falta de planificación ante el impacto de esas mismas políticas.
“Los detenidos tienen menos acceso a la asistencia jurídica que los asesinos convictos de las prisiones de máxima seguridad, y algunos incluso padecen peores condiciones que los prisioneros de la base de Guantánamo sospechosos de pertenecer a Al Qaeda”, añade el diario. Precisa que “no son terroristas” y cita como ejemplo el caso de un periodista que por miedo huyó del Congo y que labora como chofer para mantener a sus seis hijos estadounidenses, pero nunca obtuvo asilo.
La investigación halló un “mundo oculto de diagnósticos médicos erróneos, malas prácticas administrativas, guardias negligentes, técnicos mal preparados, fallos burocráticos, extravío de expedientes médicos y peligrosas estrecheces de personal”. Añade que se propagan las enfermedades contagiosas como tuberculosis o varicela.
La agencia de Inmigración y Aduanas afirma que en el año fiscal 2007 fueron destinados casi $ 100 millones a la asistencia sanitaria de los inmigrantes detenidos y precisa que uno de cada cuatro internos padece una enfermedad crónica.
Como ejemplo de la falta de personal médico cualificado, The Washington Post subraya que el pasado febrero, el 30% de las plazas para esta asistencia médica estaban vacantes.
En el sur de Texas, en el condado de Willacy, el mayor centro de internamiento acoge a 2.018 detenidos. El de Eloy, en Arizona, tiene 1.500; mientras que el de Jena, en Los Ángeles, recién abierto, tiene 744 plazas para internos.