|
Tome una hoja de buen papel tamaño carta y dóblela horizontalmente a la mitad. Si sabe dibujar, hágale una bonita cenefa alrededor con tintas de colores delicados. Si no es muy hábil para dibujar, no se desanime, hasta las flores recortadas de revistas y catálogos, paisajes y otros grabados interesantes se prestarán admirablemente para este fin. Lo único que tendrá que hacer es dejar volar su imaginación y pegarlos artísticamente en el pliego de papel. ¡Es tan bonito que el papel que usamos para nuestra correspondencia refleje nuestra personalidad!
Libro de recortes para los niños Cuando tenga usted la visita de sus nietos, si ya es abuela, o de algunas amigas que llevan a sus hijos a su casa, haga que se mantengan entretenidos con la siguiente actividad. Use cartón del tamaño adecuado para hacer la parte posterior y anterior de un libro de recortes. Cubra el cartón con una bonita tela, pegándola con goma. En la cubierta interior pegue un pedazo de papel para cubrir las orillas del material textil. Haga dos agujeros en la parte superior del libro de recortes, así como varias hojas de papel, usando argollas para tener todo junto. Los chicos gozan buscando fotografías y otros “tesoros” para colocar en su libro. Le añadirán cosas cada vez que la visiten, y echarán un vistazo a sus colecciones pasadas.
Para mantener fresco el ajo Pele los dientes de ajo y póngalos en un frasco. Cúbralos con aceite de oliva o vegetal, incluso el vinagre podría servir. Almacénelos en el frasco bien cerrado dentro del refrigerador. El aceite (o vinagre) absorberá el sabor del ajo y mientras más tiempo esté almacenado, más fuerte será el sabor. Además, no solo el ajo dura más, sino que usted puede cocinar con el líquido también. Vuelva a llenar el frasco siempre que lo use para que los dientes de ajo permanezcan cubiertos. Encontrará que un poco rinde mucho, inicie con una gota o dos cuando sazone la comida. Siempre podrá añadir más.
|