- MAY. 12, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
Habrá que ponerle fin también a la dispersión de organismos públicos que han generado un completo caos institucional. Sin llegar a la dictadura del administrador único, se debería reducir y simplificar el organigrama de gestión, fortaleciendo en cambio sus recursos.
Todo esto seguramente conducirá a una conclusión simple: Galápagos debe dejar de ser provincia y transformarse en un territorio especial, con sus propias normas y reglamentos, ya que allí el objetivo no es el desarrollo económico y humano sino la conservación de un santuario.