A pesar de haber reportado el problema, aún persisten las pozas en las cooperativas.
Moradores de la cooperativa Unión de Bananeros, bloque 3 (Guasmo), y los de la cooperativa Jacobo Bucaram (isla Trinitaria) se quejan por los estancamientos de agua que han surgido por obras de Interagua.
Gustavo Medina, habitante de la mz. 7 de Unión de Bananeros, manifestó que luego de la construcción de cajas domiciliarias y cámaras –que almacenan las aguas servidas– comenzó su problema, el que a pesar de haberlo reportado a la empresa, hasta ahora no es solucionado.
Medina explicó que la poza de agua, que afecta a más de diez familias, se produjo por culpa de los propios trabajadores de la concesionaria.
“En lugar de remover a otro lado la tierra que sacaron (para la obra), la tiraron en las dos alcantarillas de este sector”, manifestó.
Además, indicó que luego de ello se llevaron las tapas de la alcantarilla. “Eso fue lo peor que hicieron, ya que ha provocado que la gente se caiga y que las motos se queden estancadas”, sostuvo Nancy Romero, moradora afectada.
Igual situación viven los habitantes de la coop. Jacobo Bucaram, quienes afirmaron que su problema se debe al colapso de una cámara.
“Eso lleva más de un mes y medio, y cada día que pasa es peor, pues empieza a salir más agua y los olores son insoportables”, dijo César Valencia, quien vive en la mz. 2.
Frente a estos problemas, la vocera de Interagua, Ilfn Florsheim, indicó que en Unión de Bananeros el problema se debe a que la gente bota los desperdicios en las cajas domiciliarias y eso provoca que las calles se llenen de agua.
Mientras que en la cooperativa Jacobo Bucaram se realizará un estudio por parte de técnicos para investigar lo que sucede en ese sector.
“Hasta el momento no tenemos reportes de lo que ocurre en ese lugar, pero se tratará de solucionarlo”, aseguró Ilfn Florsheim.
Interagua
Los moradores de la coop. Jacobo Bucaram manifestaron que los carros de Interagua pasan por el lugar, pero no se detienen a inspeccionar el problema.
Moradores
Quienes viven en la Unión de Bananeros y Jacobo Bucaram dijeron que por los malos olores han tenido que cerrar por completo las puertas y ventanas de sus hogares, pero a pesar de ello aún se los percibe.