Las mujeres sin vida sexual sufren cistitis en el 1%; cuando la experimentan, del 3% al 4% y después de los 65 años, del 20% al 30%. ¿La razón? Porque la longitud de la uretra en ellas es corta, unos 5 centímetros en relación con los hombres que es de 25 cm, y otra por la localización del meato uretral en la vulva y su proximidad con la vagina y el recto.
Infecciones repetidas
La mayoría de las mujeres sanas no padece infecciones repetidas. Sin embargo, alrededor de una de cada cinco sí. Algunas tienen tres o más infecciones urinarias al año. Incluso quienes sufren de diabetes. Hay formas de prevenirlas:
- Tome muchos líquidos para eliminar las bacterias de su cuerpo. Beber agua es lo mejor, entre seis y ocho vasos al día.
- Consuma vitamina C, porque aumenta la acidez de la orina, haciendo que las bacterias no puedan crecer fácilmente.
- Orine con frecuencia y en cuanto sienta la necesidad de hacerlo. Las bacterias pueden crecer cuando la orina permanece en la vejiga urinaria bastante tiempo.
- Orine al poco rato de tener relaciones sexuales. Así se eliminarán las bacterias que puedan haber entrado en la uretra durante el coito.
- Después de ir al baño, límpiese siempre de adelante hacia atrás. Esto es de particular importancia después de una evacuación intestinal.
- Use ropa interior de algodón y prendas holgadas. Estas permiten la entrada de aire y ayudan a mantener el área seca.
- Los condones sin lubricante o con espermicida provocan irritación, que puede contribuir a que las bacterias se reproduzcan. Piense en la posibilidad de usar condones con lubricante y sin espermicida. O un lubricante que no contenga espermicida.
Fuente: Centro Coordinador Nacional de Información sobre las Enfermedades Renales y Urológicas de los EE.UU.