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| Adiós al ‘molde’ maternal |
Ellas rompieron el arquetipo de mamá símbolo. Ya no buscan seguir esquemas de imagen impuestos por años y hoy son como quieren ser.
Cuando se habla de una figura maternal enseguida viene a la mente la imagen de una mujer de rostro bondadoso, maquillaje suave y posiblemente ropas holgadas. Alguien que interprete el respeto a su hogar como que se tratara de la obediencia a su esposo. Una experta en la cocina, en pegar botones a las camisas, preocupada por la decoración de su casa y por cumplir a cabalidad con las labores domésticas.
Todas estas cualidades convertidas en principios básicos y transmitidas de abuelas a madres, de madres a hijas, plasmaron un modelo por seguir. Tal vez el arquetipo que representa un conjunto de virtudes que hacen a una mujer merecedora de ser calificada madre símbolo.
Estilo propio Según el sociólogo Pedro Varas, hoy las madres son como quieren ser, sin pretender asemejarse a la imagen de sus madres o abuelas. “Quizás les enseñaron cómo debe portarse una mamá correcta, pero ellas prefirieron tomar un estilo propio que las caracterizara e identificara del resto”.
Considera que actualmente hay un alto número de mujeres que ingresan al rol de madres sin siquiera saber preparar los platos básicos de la cocina o cambiar un pañal. “Les tiene sin cuidado el qué dirán o la imagen que proyectan como madres. Es como que la sociedad dejó de presionarlas y esto les infundió mayor seguridad en sí mismas”.
Según Varas, lo que ha cambiado son los gustos y preferencias, mas no la abnegación de la maternidad. Ya no existen prototipos a seguir, pues la madre más que con modelos se identifica con las actividades que disfruta hacer. Por ejemplo, si gusta de la gastronomía optará por estar más tiempo en la cocina, pero si no nació con la buena sazón culinaria comprará comida para llevar. Si no es buena con la costura mandará a zurcir las prendas y si no desea limpiar la casa contratará una empleada doméstica, claro, tomando en cuenta su situación financiera.
Similar opinión tiene la argentina Florencia Ducos, directora de www.grupo-imagen.com y conductora de Utilísima, canal de cable. “La mamá de hoy también transmite lo que siente por dentro a través de su vestuario. Viste de jeans, faldas, vestidos, zapatos de taco alto o deportivos. ‘Explota’ del coraje cuando tiene que hacerlo y sabe luchar por sus derechos. Pensar que todas las madres deben ser expertas en asuntos del hogar es asegurar que todos los padres deben ser especialistas en mecánica y en fútbol, términos que no tienen relación uno con otro”.
Desde casa La psicóloga y educadora Alsacia Maridueña de Reyes indica que la imagen de madre se construye desde la casa. Que las mujeres no responden a prototipos sino a estilos de crianza y a las oportunidades que el medio les da. Así también opina que la realización profesional no debe ser un desbalance en la crianza de los hijos, pues la idea del hogar debe ser compartida con la pareja.
“Pienso que no existe un solo modelo de mamá, ya que hay quienes se sienten plenas como amas de casa, algunas trabajando en una oficina y otras soñando con quedarse en casa pero obligadas a salir a laborar por su situación económica”.
Según Maridueña, la educación desde chicos influye enormemente en los pensamientos de adulto, por eso ahora se busca que niños y niñas aprendan de manualidades y de electromecánica por igual, lejos de creer que la electromecánica es una actividad solo para varones o las manualidades solo para mujeres.
Bivocacional Samuel Merlano, psicólogo, habla de la mujer bivocacional como aquella que aparte de cumplir su rol de madre también hace parte del bienestar económico del hogar. “Algunas sí logran el ansiado equilibrio entre la maternidad y el ser de mujer, gracias a que poseen la capacidad de realizar varias actividades a la vez. A nivel mundial las madres nunca dejaron de criar, porque instintivamente lo sienten como un rol natural que hace parte de ellas”.
Merlano opina que lejos de ser fiel a un molde establecido, ellas eligen sentirse y verse bien. Lo hacen a fin de estar felices consigo mismas y no solo “para complacer a su pareja” como sucedía en tiempos pasados. (A.G.)
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