Los pasajeros tienen problemas para ingresar y salir de la parada del Seguro Social.
Esteban Medina fue uno de los centenares de usuarios que expresaron su malestar por la poca facilidad para ingresar y salir de la parada IESS del sistema Metrovía, cuya troncal 3 dejó de ser gratuita desde ayer.
Medina quiso acceder a esa estación por la puerta de la calle Chimborazo para tomar un bus de Metrobastión, pero al percatarse de que estaba encadenada tuvo que darse la vuelta e ingresar por Boyacá.
“Por esta negligencia un carro me puede atropellar o hasta me pueden robar”, dijo al hacer referencia sobre lo peligroso que en ciertas horas se torna ese sector del centro de la ciudad.
La puerta no ha sido habilitada porque aún no se termina la instalación de la taquilla y los torniquetes en esa área.
Estos reclamos contra esa parada no son nuevos. La semana pasada se colocó una división de madera. Los encargados dijeron que con ello se buscaba que los pasajeros de Metrobastión, que hasta entonces se beneficiaban de la tarifa gratuita, tuvieran que pagar los $ 0,25 que cuesta el servicio si deseaban movilizarse hasta el sur.
La gratuidad del servicio, que duró una semana, buscaba que los usuarios conocieran la ruta y hacer ajustes en el circuito.
Lorena Lozano estaba sorprendida al enterarse de que la promoción había terminado y que desde ayer debía pagar el pasaje si deseaba subirse a uno de los buses articulados.
Al igual que Lozano, otros usuarios también dijeron desconocer sobre esta situación. Algunos coincidieron en señalar que pensaban que la gratuidad terminaba mañana.
Parada de la católica
En la terminal de integración Bastión Popular y en las paradas que completan el circuito el cobro de la tarifa se realizó desde las 05:00.
Esto, a excepción de la estación U. Católica, donde los torniquetes recién fueron habilitados dos horas después del inicio de las operaciones.
La construcción de esa estación aún no termina, lo cual retrasó la activación del sistema de taquilla y torniquetes.
Según Federico von Buchwald, presidente de la Fundación Metrovía, esta situación no significó que la parada dejara de ofrecer el servicio. Por el contrario, los usuarios que accedieron a ella en ese lapso se beneficiaron, a diferencia de los demás, y no pagaron pasaje.
Von Buchwald expresó que la parada seguirá funcionando con normalidad y que nada afectará su funcionamiento.
Dijo que se está presionando al contratista de la obra para que acelere los trabajos y culmine lo más pronto posible.
En la parada Florida (una de las más utilizadas) su taquillero no se abastecía para atender a los usuarios. El cobro del pasaje provocó que más de 30 personas hicieran fila y expresaran su malestar por la demora.