Desde el viernes varios grupos realizaron hasta ocho presentaciones diarias en la urbe.
Como si fuera un especie de gira, José Pardo y el grupo de mariachis Tijuana realizaron una serie de presentaciones el pasado viernes.
En una furgoneta se trasladaba con seis compañeros a escuelas, colegios, hospitales, clínicas y otros lugares para tocar en los homenajes que estas instituciones efectuaron por el Día de la Madre.
A las 12:00 cantaron varias melodías para las madres enfermeras que laboran en el hospital Teodoro Maldonado Carbo, en la av. Veinticinco de Julio, en el auditorio de la institución.
Por la presentación, que incluyó cinco canciones y animación, los músicos cobraron cerca de 100 dólares, aunque la tarifa normal en los demás meses del año comprende nueve canciones. “Se cobra así porque el Día de la Madre es un día muy especial”, sostuvo Pardo.
Luego de su presentación, el grupo visitó el colegio Teniente Hugo Ortiz, en donde animaron otro agasajo.
Como ellos, mariachis como el Azteca, Viva México y el juvenil Toluca también se encontraban en el mismo trajín.
El Viva México, que lleva diez años en el negocio, registró por lo menos unas ocho presentaciones a diario desde el jueves pasado hasta la noche de ayer.
De ahí que hasta hoy el grupo esperaba similar demanda, indicó Chester Fernández, vocalista y representante del grupo que cuenta con oficinas en el norte de la urbe.
La actuación de los artistas que solicitaron de 150 a 160 dólares por diez canciones, dura de 45 minutos a una hora.
“Nos preparamos constantemente todo el año para atender en estas fechas especiales”, manifestó Chester, tras alegar que el mejor enganche para sus clientes que gustan de las serenatas es su parecido con el cantante mexicano Vicente Fernández.
Esto además de que cada vez que canta serenatas lo hace con mucha emoción, pues se acuerda de su madre, quien murió hace varios años.
Eduardo Mora Dume, representante del mariachi internacional juvenil Toluca, en cambio, se dio espacio para homenajear a las madres del colegio Patria Ecuatoriana, en la 40 y Portete; al hospital Alfredo Valenzuela, en el cerro del Carmen; y al Roberto Gilbert, por la ciudadela Atarazana.
Por cada diez canciones la agrupación cobró cerca de 120 dólares.
“En el grupo hay músicos que se preparan en conservatorios y otros en la sinfónica. Esto además de que la mayoría son jóvenes ”, dijo Mora.
Mora aseguró que la mayoría de las serenatas que realiza el grupo tienen lugar en el norte de Guayaquil.
Blanca Alcívar, quien recibió una serenata de su hijo desde el viernes por la noche, en su vivienda ubicada en la ciudadela Alborada, sostuvo que de a poco la costumbre de recibir serenatas ha ido cambiando con el paso del tiempo.
“Por suerte recibí una con mariachis, que son las que me gustan, pero ahora veo que traen parlantes y cualquiera canta”, señaló Alcívar.
Canciones
Las melodías más pedidas por el Día de la Madre fueron Amor eterno, Regalo de un hijo, Canto a la madre, entre otras.
Locales
La mayoría de los grupos de mariachis tienen oficinas en la calle de Gómez Rendón (centro). Otros las tienen en Urdesa, al norte de la ciudad. En los últimos años se han multiplicado estos grupos.