Inicio - eluniverso.com Noticias del Ecuador y del mundo
DOMINGO | 11 de mayo del 2008 | Guayaquil, Ecuador
 Ediciones Anteriores
  
eluniverso.com Suplementos Especiales Servicios Clasificados
Publicidad
Portada
Política
Economía
Sucesos
Migración
El País
Internacionales
Deportes
El Gran Guayaquil
Vida
En escena
Religiosa y Obituarios
Opiniones
Editorial
Columnistas
Vladdomanía
Cartas al Director
Temas
Fotogalerías
Agropecuario
Un día como hoy
Cuéntamelo todo
El Alquimista
The New York Times
Eloisa dice
Suplementos
Servicios
eluniverso.comNew York Times

Irán muestra fotos que develan algo de su enigma nuclear

Imprimir esta noticia Enviar noticia por e-mail

Mayo 11, 2008

Por WILLIAM J. BROAD

Alambre de púas y cañones antiaéreos rodean un laberinto de edificios en el desierto iraní, que están al centro del impasse de cinco años entre Occidente y Teherán respecto a su programa para enriquecer uranio.

Es un lugar de secretos del que le encanta presumir a Irán, lo que enturbia el estatus real del esfuerzo y provoca que los analistas occidentales estén más ansiosos aún por conocer detalles y pistas concretas. Teherán insiste en que sus planes son pacíficos. Sin embargo, Washington y sus aliados ven una amenaza en creces.

El complejo Natanz ha generado atención porque es ahí donde Irán pone a prueba una nueva generación de máquinas centrífugas que giran a mayor velocidad y, en teoría, pueden convertir más rápido el uranio natural en combustible para reactores o armas nucleares.

La intención también es que las máquinas nuevas sean más confiables que sus precursoras, que, con frecuencia, fallaban catastróficamente.

El 8 de abril, el Presidente Mahmoud Ahmadinejad visitó el sitio desértico e Irán dio a conocer 48 fotografías del recorrido, lo que brindó el primer vistazo significativo sobre el enigma atómico.

“Son extraordinarias”, dijo Jeffrey G. Lewis, especialista en control de armas en la Fundación New America, grupo de investigación sin fines de lucro, en Washington, sobre las imágenes.

Las fotografías brindan la primera mirada a la nueva centrífuga, conocida como IR-2, o segunda generación iraní. Las imágenes no incluyen pies de foto, así que los analistas nucleares de todo el mundo escudriñan la evidencia visual para evaluar la máquina nueva, su probable eficiencia y si está lista para la difícil tarea de enriquecer uranio.

Una sorpresa del recorrido guiado fue la presencia de Mostafa Mohammad Najjar, ministro de Defensa iraní. Su presencia llamó la atención de analistas, dada la afirmación de Irán de que las labores en el desierto son de una naturaleza totalmente pacífica. En una instantánea, Najjar, con una amplia sonrisa, parece encabezar el séquito presidencial.

Los analistas nucleares dicen que la visita abrió una ventana a un mundo oculto, antes conocido sólo por los iraníes y algunos inspectores internacionales.

“No veo ningún indicio de que esto se trate de propaganda”, aseveró Houston G. Wood III, experto en centrífugas, en la Universidad de Virginia. “Parecen estar trabajando en una máquina avanzada”.

Las centrífugas tienen muchas aplicaciones además del enriquecimiento de uranio. En general, los aparatos giran rápidamente para separar todo tipo de objetos de diferentes masas y densidades; por ejemplo, para separar la leche de la crema e impurezas del vino.

Las centrífugas nucleares aplican el mismo principio al uranio extraído de las profundidades de la Tierra, al hacerlo girar para separar sus componentes.

Irán está en proceso de separar el uranio U-235 del U-238. Poco común en la naturaleza, el U-235 se divide fácilmente en dos para producir ráfagas de energía atómica.

También tiene tres neutrones menos que el U-238, lo que lo hace un poco más ligero y, por ello, candidato a la separación centrífuga. Primero, los ingenieros convierten la mezcla natural de uranio (0,7% y 99,3%, respectivamente) en un gas. Entonces, la centrífuga lanza los átomos más pesados del U-238 hacia la pared de la máquina, lo que permite que los átomos poco comunes del U-235 se acumulen cerca del centro. Los resultados se recogen continuamente. Hileras de centrífugas repiten el proceso para elevar lentamente la concentración del isótopo poco común.

Parece fácil. Pero las centrífugas giran, más o menos, a la velocidad del sonido, deben trabajar las 24 horas durante meses o años y pueden perder su balance, lo que provoca su destrucción.

“Nuestras máquinas fallaban con frecuencia”, en los primeros días del programa, recordó Gholamreza Aghazadeh, director de la Organización de Energía Atómica Iraní, en una entrevista transmitida en el 2006 por la televisión estatal. Dijo que un estudio había encontrado la raíz de las fallas en el ensamblado de las centrífugas, cuando técnicos, sin protección en las manos, involuntariamente dejaban atrás microbios.

“Esta pequeña cantidad de gérmenes”, explicó Aghazadeh, fue suficiente para causar un desajuste en los mecanismos giratorios y los arruinó.

Irán inició su programa centrífugo con gran sigilio en 1985, según inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica. Copió un diseño paquistaní, conocido como P-1. Hoy, la versión iraní alcanza más de 1,80 metros de altura. Irán ha instalado 3.000 de estas máquinas impredecibles en Natanz, y acaba de iniciar la expansión a 9.000.

En años recientes, Irán ha tratado de alcanzar un mayor grado de sofisticación con una centrífuga de diseño más nuevo basado en el modelo de segunda generación de Paquistán, conocido como P-2.

Su rotor está hecho de acero de gran dureza que puede girar más rápido, para acelerar el ritmo de enriquecimiento de uranio y, al mismo tiempo, reducir el riesgo de descomposturas.

Sin embargo, Irán tuvo gran dificultad para construir las máquinas y conseguir el acero especial.

Con mucho hermetismo, desarrolló en lugar de ello su propia versión, la IR-2. En parte, su fabricación es doméstica, lo que indica que han alcanzado nuevos niveles de habilidad técnica. De perfeccionarse, la IR-2 podría acelerar la producción iraní de combustible para reactores o bombas.

Expertos occidentales afirman que los modelos de demostración de la IR-2 tienen la mitad de la altura de la P-1. No obstante, giran al doble de velocidad.

Dados la importancia estratégica y el nerviosismo internacional, ¿por qué dio Irán a conocer las fotos? Los analistas ofrecen explicaciones desde un espíritu de cooperación hasta una muestra de desdén. Wood dijo que parecía ser por arrogancia. “Me parece asombroso que dieran a conocer las fotografías”, declaró. “Yo pensaría que tienen más qué ganar si no enseñan sus cartas”.


Secciones : Política | Economía | Sucesos | El País | Internacionales | Deportes | El Gran Guayaquil | En escena | Vida
eluniverso.com | Suplementos | Especiales | Servicios


eluniverso.com Noticias del Ecuador y del mundo
Diario El Universo - Av. Domingo Comín y Calle 11 - Guayaquil, Ecuador
Telf.: 593 4 2490000 Fax: 593 4 2492925 P.O. Box: 09 01 0531

Este diario es miembro de AEDEP, SIP, WAN

© Derechos Reservados Compañía Anónima EL UNIVERSO. Todos los Derechos Reservados