El éxito del Gobierno al obtener altísimas recaudaciones fiscales del más diverso orden debido en gran parte a la honestidad practicada, debería traslucirse en una bien planificada como decidida acción de invertir gran parte de recursos y capitales en proyectos de todo tipo que lleven a la población a crear fuentes de autoempleo y gozar de un mejoramiento en su estatus de vida.
En estas actividades son la Corporación Financiera Nacional (CFN), así como el BNF (Banco Nacional de Fomento), el futuro banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), las entidades que deberían desarrollar amplios planes publicitarios que orienten a la población, independientemente de que otros entes del Estado organicen a la población en grupos de trabajo; capacitándolos en la elaboración de planes para obtener los recursos que necesiten.
En nuestro país existen las condiciones naturales más que suficientes para producir una gran cantidad de productos primarios, que procesándolos darían lugar a una infinidad de productos derivados tanto para consumo interno como externo; es decir, para generar apreciables excedentes exportables que mejorarían de manera ostensible la situación de gran parte de nuestra población ávida de trabajar de cualquier forma y contrarrestar las fugas de cerebros del país.
Es verdaderamente penoso ver cómo día a día se observa gran cantidad de personas desocupadas llevando sus carpetas de aplicación a las oportunidades de empleo; a gran cantidad de jóvenes de toda condición social, así como a personas tanto de mediana como avanzada edad, que estando en condiciones de trabajar y entregar su aporte creativo al país, se desperdician de la manera más inmisericorde sin que por estos los gobiernos hayan hecho absolutamente nada. Es por tanto necesario que hoy más que nunca el Gobierno en su proceso revolucionario desarrolle planes tendentes a incorporar a todo el pueblo ecuatoriano a la superación. ¡Ojalá que estas palabras lleguen a su debido destino y se incorporen a la revolución ciudadana a cientos de miles de ecuatorianos desocupados!
Howard A. Pine León,
ingeniero, Guayaquil
En Ecuador la gente se muere por tener un empleo, por tener oportunidades de ser útil y producir para el país, pero las trabas que se ponen son muchas para optar por un trabajo, comenzando por la edad.
También hay trabas para poner un negocio propio. Lo cierto es que no hay dinero, y eso afecta la mentalidad y el ánimo de las personas.
Muchos jóvenes se gradúan y sueñan con tener su ingreso propio en un trabajo, mas, conseguir uno, es cosa seria si no se tiene padrino ni cara ni cuerpo bonitos.
El país tiene cada vez más cerebros que huyen y encuentran espacios en otros sitios del mundo para ser productivos. ¿Cómo vamos a desarrollarnos, cómo vamos a ser competitivos si no hay fomento productivo, si no hay fomento en la educación y el trabajo para los ecuatorianos? Ah, pero a los extranjeros, a ellos sí se les abren las puertas y les dan altos puestos o cargos y ganan mejor que un ecuatoriano que sabe hacer lo mismo y más y mejor aún, y tiene muchos años de experiencia en una empresa. Ese es un complejo que aún persiste en nuestro país, no valorarnos ni apoyarnos unos a otros entre autoridades, pueblo, empresarios, para capacitarnos, cultivarnos y ser competitivos nacional e internacionalmente.
Andrés Galarza,
Ambato