- MAY. 10, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
La prioridad deberían ser los cuentahorristas y clientes, que ninguna culpa tienen en lo que ocurrió, pero que podrían sufrir las consecuencias.
Capítulo aparte será establecer las responsabilidades del caso. Se dice ahora que los sistemas de control no son apropiados. ¿Pero entonces cómo así sobrevivieron? ¿Por qué no se usó tanta energía invertida en la Superintendencia de Bancos para cambiar esto que por lo visto andaba tan mal?
Aplaudiremos si este bache no llega a ser excesivamente dañino; pero reclamaremos en todo momento que se diga qué pasó.