Seis menores resultaron heridos durante el accidente, y fueron llevados a casas de salud.
Eran las 06:35 de ayer, cuando la tranquilidad de un sector de la ciudadela Los Esteros, al sur de la ciudad, se vio trastocada por un estruendoso choque de vehículos, el hecho puso en alerta a toda la barriada.
El accidente ocurrió en las calles 51 y Primer pasaje 3, a cuatro cuadras del colegio Cayetano Tarruel, cuando un vehículo Nissan Sentra, concho de vino, de placa GIK-513, conducido por J. E. S., de 15 años, impactó frontalmente a un expreso escolar del colegio Santa María de Los Ángeles, de placa GAY-333, y este a su vez chocó a un vehículo Mazda 323 blanco, de placa GTH-698, que estaba parqueado en el sitio.
Rafael Cuero y Nancy Serra, quienes estaban en el interior del Mazda, señalaron que solo se percataron de que el expreso escolar, conducido por Galo González Cabezas, se acercaba a recoger a una niña, cuando fue impactado por el auto, que venía a exceso de velocidad.
“El expreso venía despacio y el Nissan lo chocó de frente”, dijo Cuero, quien auxilió a la niña Vielka Rodríguez Coronel, de 7 años, quien viajaba en el expreso, en el asiento del copiloto. Según Cuero, la menor sufrió un corte en el brazo izquierdo, por lo cual la trasladó hasta el hospital del IESS.
En tanto, otros cuatro menores, identificados como Karen Cubiña Pazmiño y Maoli Bohorquez, ambas de 7 años; los hermanos Billi y Bryan Carbo Chicaiza, de 5 y 6 años, respectivamente; y el conductor del expreso, también resultaron golpeados y fueron trasladados hasta el hospital Guayaquil, donde los atendieron.
En cambio, el adolescente fue llevado por sus familiares hasta la clínica Alcívar, donde los galenos dieron a conocer que el menor tenía una luxación de cadera y un esguince (distensión del ligamento) en el cuello. Sin embargo, señalaron que se encuentra fuera de peligro.
En la delegación sur de la CTG, en la avenida 25 de Julio, se constató que González, quien se recupera en el hospital Guayaquil, tiene una licencia profesional, categoría E.
Causas del accidente
Aunque testigos del accidente aseguraron que el joven conducía a exceso de velocidad, Milton Erazo, padre del supuesto causante del choque, expresó que su hijo estaba calentando el carro y en un error involuntario hizo que el vehículo acelerase e impactara contra el expreso que pasaba por el sitio.
En tanto, Fabián Ulluauri, coordinador de los expresos del colegio Santa María de Los Ángeles, señaló que el vehículo del percance cuenta con el SOAT (Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito) y estaba revisado por la Comisión de Tránsito del Guayas, aunque esa institución no había remitido el sticker de aprobado.
“El carro estaba en perfecto estado y contaba con las normas de seguridad exigidas”, aclaró Ulluauri. En tanto, las autoridades del colegio no se pronunciaron sobre el tema.