Y sí, las dos cosas. Recoleta es un restaurante-bar de comida típica gourmet, de los platos básicos que hacen adorable la gastronomía de ese país. Los cuatro socios y propietarios son de allá, todos de diversas regiones y llegaron al Ecuador por diferentes motivos, pero se enamoraron, se quedaron y viven felices aquí.
"Le pusimos Recoleta porque sabíamos que la gente que ha viajado a Buenos Aires inmediatamente haría el clic. Y esa zona es muy movida con restaurantes y además pintoresca", dicen.
El chef, Diego Catarino, aparte de haber tenido sus estudios en su país de origen, ha recorrido Perú, Estados Unidos, España e Italia, de donde ha tomado lo mejor de lo mejor para crear platos que dejan con ganas de más. Me brindó unas empanaditas de carne que realmente son una delicia, al igual que el bife de chorizo con salsa de chimichurri, pero no la verde que es la que comemos acá, sino una roja, con un ligero sabor a aceite de oliva y especias, de la que por obvias razones no me iban a dar la receta, aunque Eduardo Ruiz, otro de los socios, me dijo cómo su madre prepara las berenjenas en escabeche que me encantan.
La carta es divertida, pues los platos tienen nombres que guardan alguna leyenda o frases típicas de allá como un chessecake que se llama Bailanta de la rubia, ya que es de chocolate blanco. El dulce estrella y que casi me deja sin aliento, por lo bueno, es el de varios chocolates: amargo, con leche y blanco, además lleva almendras caramelizadas y dulce de leche. Si van deben probarlo.
Tienen lomos a la parrilla, papas preparadas en muchas formas, cordero, pollo, y entre los platos más vendidos Sorrentinos rellenos con jamón y queso acompañados con langostinos en salsa roja. También medias lunas rellenas y dulces típicos para la mañana.
“Queríamos tener una carta manejable, en un lugar íntimo, agradable, donde el que viene una vez regresa porque se siente en casa. Recibimos a muchos extranjeros y ecuatorianos, ya que hemos hecho grandes amistades aquí”, dice Pablo Stivala, propietario y encargado de las relaciones públicas.
El color que prima en la decoración es el blanco, en mezcla con la madera oscura, con diseños minimalistas. Por un lado está el restaurante y junto a este, el bar; la música es compartida, de tipo chillout, aunque todo se maneja con juegos de luces diversos para crear ambiente. Y quién dice paso ante la idea de tomarse una copita de vino, picar unas carnes a la brasa y aflojar el estrés del día.
Atención desde las 10:00 hasta las 04:00, de martes a sábado. La cocina abre hasta las 24:00 y los piqueos hasta las 02:00.
Víctor Emilio Estrada 1104 y Jiguas.
Teléfonos: 09-100-1177 / 288-9035.
Tienen parqueo privado.