- MAY. 08, 2008 - Foto - El Gran Guayaquil - EL UNIVERSO
Las planillas y hasta el medidor sacaron los manifestantes para protestar en la Perimetral.
En la Trinitaria subió hasta la tasa de basura a $ 7, en algunos casos, por montos altos.
Con planilla en mano, como si agitaran banderines en un desfile, los moradores de seis cooperativas de la isla Trinitaria mostraron ayer los montos que la Categ les cobra por consumo de luz desde marzo pasado.
Las decenas de personas que protestaron por los valores excesivos de luz, salieron a la vía Perimetral para cerrar con llantas, desde las 07:00, el carril que conduce de norte a sur.
Esto obligó a la Comisión de Tránsito del Guayas (CTG) a convertir en doble via el carril de sur a norte, a cerrar el paso a desnivel de La Pradera y a solicitar ayuda de la Policía para despejar la calle, lo que se logró en su totalidad, a las 09:00.
Se trataba de habitantes de las cooperativas Polo Sur, Fuerza de los Pobres, Dos de Abril, Andrés Quiñónez, entre otras donde justo el martes pasado ingresó la Categ para sostener reuniones con los habitantes y explicar el uso de los medidores digitales, uno de los cuales fue utilizado ayer en la protesta.
Ciudadanos como Jenny Murillo mostraron sus planillas. Ella tenía el monto más bajo, $ 20,36; mientras que a María Rosa Pincay, una mujer de la tercera edad que vive sola y enferma, y que salió en silla de ruedas a la manifestación, la Categ le cobra $ 74,84 por 28 días de luz. “Yo solo tengo una refrigeradora y un televisor”.
A las 08:00 los policías lograron desalojar la mitad del carril norte y los cientos de vehículos que circulan a diario por la vía Perimetral pugnaban ayer por salir del embotellamiento.
Pero a los manifestantes no les importó poner en riesgo su vida para protestar y mostrar sus documentos originales o con copias, cuyos montos eran de $ 35,82, $ 118,50, $ 86,54, $ 82,14, que no son problemas del medidor, según representantes de la Categ.
Poco después llegó un técnico de la Categ, Enrique Joniaux, a quien los manifestantes escucharon luego de amenazar con sacar todos los medidores. Allí se decidió hacer una reunión para recoger las planillas y analizar caso por caso.
Posteriormente, Óscar Armijos, administrador temporal de la Categ, informó que “se ha llegado a un acuerdo para facturar haciendo consideraciones por su estrato económico, pero siempre salvaguardando los intereses de la empresa”.
“Ellos dicen que los medidores tienen fallas, pero son medidores que cumplen normas ISO del fabricante, normas de nuestro banco de pruebas; ese mismo medidor lo utilizan en los otros sectores de la ciudad y no tenemos quejas. No es problema de medidores, es problema de uso de energía”, acotó.