Colombia protestó este miércoles ante Ecuador, que sugirió que al menos cuatro de las personas fallecidas en el operativo militar en el que murió el líder de las FARC Raúl Reyes habrían sido víctimas de ejecuciones extrajudiciales y recibieron disparos por la espalda.
La nota de protesta, enviada por intermedio de Argentina, es el más reciente incidente entre los gobiernos de Bogotá y de Quito, que mantienen suspendidas sus relaciones diplomáticas desde comienzos de marzo después de que las Fuerzas Militares de Colombia incursionaron en una zona selvática de Ecuador.
En ese ataque dirigido murió el líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) Raúl Reyes y al menos 24 personas más que se encontraban en un campamento del grupo rebelde en territorio ecuatoriano.
"Carecen de todo fundamento las aseveraciones de que se hayan efectuado ejecuciones de personas que estaban heridas o incluso ilesas, lo que en ningún caso sucedió", dijo el canciller colombiano Fernando Araújo, al leer la nota.
Más temprano, el comandante de las Fuerzas Militares de Colombia, general Freddy Padilla, negó hoy que en el bombardeo colombiano a un campamento de las FARC en territorio de Ecuador, el pasado 1 de marzo, se hayan registrado "tiros de gracia" a algunas de las víctimas, entre ellas el ecuatoriano Franklin Aisalla.
"La muerte (de Aisalla) se produce como consecuencia de un artefacto metálico, e inclusive tiene dos heridas, dijéramos que ambas eran mortales, pero en ninguna de ellas, como se ha dicho ayer, corresponde a golpes de gracia", señaló el alto oficial a periodistas.
El martes en Quito el Gobierno de Ecuador dijo presumir que pudo haber al menos cuatro "ejecuciones sumarias" en la operación contra el campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
La canciller ecuatoriana, María Isabel Salvador, explicó a la prensa que la presunción se deduce de los datos preliminares de un informe forense, realizado por expertos ecuatorianos y franceses, sobre los cuerpos de los fallecidos en esa incursión colombiana.
"En relación a la muerte de Franklin Aisalla hay una serie de dudas que deben ser despejadas", dijo el martes Salvador, tras anunciar que "inmediatamente" exigirá a Colombia, a través de la embajada Argentina en Bogotá, la entrega de los resultados de la autopsia realizada al cadáver en ese país.
La autopsia practicada en Ecuador al cuerpo de Aisalla determinó que su muerte se debió a golpes contundentes en la cabeza y no a la onda expansiva del bombardeo ni a disparos de fusil.
El general Padilla, quien hoy se reunió con el ministro de Relaciones Exteriores de Colombia, Fernando Araújo, para analizar la denuncia, añadió que su Gobierno hará llegar a las autoridades ecuatorianas los resultados de la autopsia por las vías diplomáticas.
De esta manera, el Gobierno colombiano busca que "se aclare esta situación", dijo el general Padilla, quien añadió que la misma información será enviada también a la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) que investiga los hechos y propugna por el restablecimiento de las relaciones entre Bogotá y Quito.
La acción militar colombiana motivó que Quito rompiera las relaciones diplomáticas con Bogotá.