Miércoles 07 de mayo del 2008 El Gran Guayaquil

Padres de familia exigen maestros para escuelas de sus hijos

La vía Perimetral fue bloqueada ayer con la quema de llantas, lo que causó  congestión.

Diez días después del inicio del año lectivo en los establecimientos educativos fiscales de Guayaquil,  1.500 alumnos de tres escuelas del sector de la Nueva Prosperina no tienen maestros en sus aulas.

Por este motivo, unos 200 padres de familia de las escuelas Guerreros del Fortín, Balerio Estacio y Giusseppe Soriano (estas últimas comparten el mismo local) protagonizaron ayer una jornada de protesta, a fin de exigir al Gobierno la entrega de recursos para contratar profesores.

Con  quema de llantas los protestantes bloquearon la intersección de la vía Perimetral con la entrada al referido  sector del norte de Guayaquil.

“¡Queremos profesores!”, gritaban madres y niños mientras portaban pancartas con mensajes alusivos a la protesta.

 La quema de neumáticos comenzó a las 07:30  en la avenida principal de la Nueva Prosperina. Una hora después fue trasladada a la Perimetral, donde la medida causó una congestión vehicular de aproximadamente un kilómetro de distancia.

Ramón Solórzano, presidente de la asociación de padres de familia de la escuela Balerio Estacio, dijo que la directora de Educación, Rocío Castro, no les ha cumplido  pues en varias ocasiones les ha prometido la entrega de las asignaciones.

Según los padres, cada local educativo cuenta con tres maestros, pero necesitan seis más para iniciar las clases. El presupuesto para la contratación de profesores es de $ 6.200 mensuales, dijo Solórzano.

Agregó que si no pueden recibir los recursos se les debería permitir contratar directamente a los educadores tal como lo hicieron en años anteriores.

Mientras, Carlos Ortiz, representante de los padres de familia de la escuela Giusseppe Soriano, dijo que a este problema se suman los daños en la infraestructura del local y la falta de pupitres en buen estado.

Problemas similares enfrentan  los padres de Guerreros del Fortín, quienes aseguraron que el establecimiento no cuenta  con agua potable pese a que meses atrás fue remodelado por el Municipio, el Ministerio de Educación y la Universidad  de Guayaquil. 

Al sitio de la protesta llegaron 50 miembros  de la Policía Nacional, quienes  despejaron la vía a  las 10:00, luego de mantener un diálogo con los manifestantes.

Los padres pusieron resistencia, pero amenazaron con tomarse las escuelas, tal como ocurrió a fines de marzo pasado con la Balerio Estacio.

“Iremos hasta las últimas consecuencias hasta que nos escuchen y nuestros niños puedan estudiar”, dijo Vilma Plúas, quien tiene tres hijos que estudian en ese centro educativo.

Un grupo de manifestantes cumplió la advertencia y se dirigió a la escuela Guerreros del Fortín, cuya puerta principal la cerraron con una cadena.

Otros padres se dirigieron en dos buses a la Dirección Provincial de Educación  para exigir atención a sus pedidos.

TEXTUALES: Reclamo

Javier Ocampo
PADRE DE GUERREROS DEL FORTÍN

“No abriremos la escuela hasta que se cumpla con  el envío de los recursos para la educación de nuestros hijos”.

Vilma Plúas
MADRE DE BALERIO ESTACIO

“En esta ocasión, la falta de educación para nuestros niños será responsabilidad de las autoridades y del Presidente”.

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