El paso del huracán Nargis deja además 41 mil desaparecidos y auxilio es casi nulo por el área agreste.
Mientras el gobierno de Birmania anunció ayer que la cifra de muertos por el paso del huracán Nargis, el pasado sábado, es de 22.000, la ONG Save the Children dice que son 50 mil.
Otras 41.000 personas están desaparecidas, la mayoría en regiones donde es difícil acudir por lo agreste del terreno. La ciudad de Bogalay sufre porque perecieron 10.000 habitantes.
Birmania es un país asiático dominado por una dictadura radical desde 1968.
Testigos que sobrevolaron zonas devastadas describieron escenas de horror, con campos enteros inundados y cientos de cuerpos flotando.
Pocos extranjeros están autorizados a trabajar en el país y muy pocos han llegado a la región del delta del Irrawaddy.
La organización cristiana World Vision, una de las pocas instituciones internacionales autorizadas a trabajar bajo el régimen militar, indicó que sus equipos sobrevolaron las regiones más golpeadas y presenciaron escenas de desesperación.
“Desde sus helicópteros vieron cuerpos esparcidos en una escena espeluznante incluso desde esa altura”, afirmó Kyi Minn, de la oficina de World Vision de Rangún, principal ciudad y ex capital de Birmania.
Ante la situación, EE.UU. anunció ayer una ayuda de $ 3 millones a Birmania.
Pero pese a la amplitud de la catástrofe, las autoridades birmanas decidieron mantener un referéndum el próximo sábado sobre la nueva Constitución.
El partido de la opositora birmana, Aung San Suu Kyi, la Liga Nacional para la Democracia (LND), consideró “totalmente inaceptable” la postura del gobierno y denunció una “falta de respeto por las dificultades a las que se enfrenta la población” y la ausencia de “una ayuda eficaz a las víctimas”.
Es que a cuatro días del devastador ciclón, los equipos de las organizaciones de ayuda humanitaria de las Naciones Unidas seguían esperando visas para poder acceder a Birmania.
Al respecto, un ministro del régimen de Rangún aseguró que la ayuda internacional para las víctimas será aceptada, pero que los equipos que viajen al país deben negociar su entrada con la junta militar.
Ayer, el servicio de meteorología de la India denunció haber prevenido a su vecina Birmania 48 horas antes de la llegada del ciclón Nargis.
“Suministramos a las agencias birmanas el punto de impacto (del ciclón), su gravedad y todos los asuntos vinculados”, dijo el portavoz del departamento indio de meteorología, B.P.Yadav, organismo que depende de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
DETALLES: Un país bajo represión
País rico, pueblo pobre
Birmania tiene petróleo, maderas, minería, piedras preciosas, gas natural. Produce arroz, caña de azúcar, cemento, compuestos farmacéuticos, fertilizantes, ropa. Pero sufre deforestación, contaminación.
Epidemias
Según la Organización Mundial de la Salud, el gobierno militar invierte $ 0,60 por persona en salud, lo que explica que 150.000 niños menores de 5 años mueren cada año por malaria, infecciones respiratorias y diarrea. Tiene una de las epidemias de sida más graves del Sureste Asiático, con hasta 600.000 infectados.
Protestas
El gobierno incrementó los precios de los combustibles hasta en 500% el pasado 15 de agosto, afectando a los birmanos más pobres, pues se elevó el precio del transporte público y de los artículos de primera necesidad como arroz y aceite de cocina. Esto provocó las protestas más importantes contra la junta militar en 45 años, con la participación de los monjes budistas, muy reverenciados por la población. El saldo fue cientos de muertos.