- MAY. 07, 2008 - Foto - El País - EL UNIVERSO
Viviendas asentadas en las laderas y al borde de precipicios sufren los estragos de las lluvias en la ciudad.
Cerca de 30 personas fueron evacuadas en el sector de Guápulo (centro oriente) declarada como zona de riesgo, ante el peligro de que más casas se desplomen por los deslaves.
El Municipio adoptó medidas para estas familias. Según explicó la concejala Margarita Carranco, se dispuso la paralización de todas las construcciones que se ejecutaban en la avenida González Suárez y el barrio La Floresta, para determinar la legalidad o ilegalidad de esas construcciones.
Además se reubicarán las viviendas en peligro y sus habitantes serán reasentados en otras zonas de la ciudad, mientras la empresa Innovar realiza el estudio, las familias permanecerán en dos albergues que se instalaron en la zona.
Los predios de las laderas serán declarados en utilidad pública y de protección ecológica. En este lugar se rearborizará. Carranco explicó que estas son medidas preventivas para evitar nuevos derrumbes.
Ayer la Policía Metropolitana ayudaba a una familia del barrio Bello Horizonte a evacuar sus pertenencias. La familia vive desde hace 20 años en esa ladera, pero por la lluvia su casa está al borde de destruirse debido a que la tierra cedió.
La administradora de la zona centro, Inés Pazmiño, realizó ayer una verificación de muros, cimientos y evacuación de agua de los edificios de la avenida González Suárez. Esto provoca los desprendimientos y el colapso de las casas que se ubican en la parte baja de las laderas, sostuvo la funcionaria.