Las tercerizadoras mantienen reuniones para definir su futuro. Empleados, en incertidumbre.
A puertas cerradas y en interminables reuniones, las empresas tercerizadoras e intermediadoras del país resuelven con sus clientes cuál será el futuro de los empleados tercerizados a raíz de la aprobación del mandato 08 que elimina la actividad y que fue aprobado la semana pasada por la Asamblea.
Al mismo tiempo, estas compañías iniciaron el proceso de reducción de su personal directo, en muchos casos, en más del 60%.
La empresa intermediaria Entratent, por ejemplo, redujo de 42 a 12 el total de sus empleados administrativos; mientras la compañía Proforce se quedó con 5 de los 15 trabajadores que tenía hasta el pasado 30 de abril.
Los despidos se deben a que muchas de estas empresas han pensado en cambiar su razón social y limitar su actividad solo a la consultoría en recursos humanos, para lo que necesitarán menos personal.
Diana Cuzco se desempeñaba como digitadora de nóminas de la empresa intermediaria Entratent. Desde el miércoles pasado ya no trabaja para la compañía. Cuzco, de 22 años, laboraba desde noviembre del 2006.
La manabita, que reside en Quito desde hace cuatro años y es egresada de Administración de Empresas en la Universidad Ogmandino, comenta que la empresa “estaba viendo la posibilidad de mantenernos para seguir trabajando”.
Sin embargo, desde hace un mes los empleados estaban preparándose por el mandato 08, aunque “no pensábamos que iba a ser tan radical (en referencia al mandato)”. Actualmente Cuzco busca trabajo porque ella es quien cubre sus gastos.
Entratent terminó las relaciones laborales con la digitadora luego de la aprobación del mandato 08, que elimina la tercerización y la intermediación laboral. Según el gerente general de la compañía, Renato Noroña, la decisión se la tomó por una reestructuración de personal “mirando la posibilidad de seguir haciendo negocios”.
En la empresa, que tiene sucursales en Guayaquil y Manta, laboraban 42 personas hasta el miércoles. Ese día la nómina se redujo a 12 trabajadores y ayer pagaron la liquidación de 30 empleados.
En Infrahotel, por ejemplo, ayer liquidaron a sus trabajadores: los 400 intermediarios y los cinco de planta. Lilián Racines, asesora legal de la compañía, afirma que la terminación de las relaciones laborales con sus empleados se dio porque “no vamos a poder operar como intermediarias”.
Los servicios que brindaban al sector hotelero era de mantenimiento, limpieza y algunos de sus trabajadores laboraban como saloneros en banquetes.
Racines afirma que sus clientes, que suman aproximadamente quince empresas, acogerán a los trabajadores intermediados como dice el mandato.
Al interior de las empresas la preocupación es evidente. Guido Vallejo, quien maneja la nómina de las intermediadoras Núcleo y Personal & Proyects, asegura que al momento de eliminar esta actividad, “nosotros quedamos en la desocupación”. Uno de sus temores es buscar trabajo a su edad. “Tengo 46 años y no voy a poder conseguir trabajo con facilidad”. Es padre de familia de dos hijos y mantiene su casa. Asegura que si llegase a conseguir un empleo, el sueldo será el mínimo y no podrá cubrir sus gastos.
En las empresas donde labora Vallejo no han tomado la decisión de despedir a sus trabajadores fijos. Según indica John Edgerton, representante de Núcleo y presidente de la Asociación Ecuatoriana Consultora de Recursos Humanos (Asecorh), en esta semana analizarán los términos del mandato con sus abogados.
Sin embargo, en Personal & Projects la reducción de los intermediados se ha dado paulatinamente desde el anuncio del mandato. Actualmente tienen 280, aunque el número de trabajadores era de aproximadamente 700 el año pasado; “se fue reduciendo, porque se produjo inestabilidad”, cuenta el gerente, Mauro Morán.