Mariana Andrade señala que vuelven a esta ciudad para “recuperar un público, recuperar un espacio y recuperar un proceso”.
“No se trata solo de una sala de cine. Es el valor de una idea, un espíritu que te moviliza”. De este modo defiende Mariana Andrade el proyecto Ochoymedio, la sala de cine arte de Quito, de la que es su directora ejecutiva, y que por cuatro años programó también el MAAC Cine de Guayaquil, hasta cuando el espacio fue entregado por el Banco Central, mediante una licitación que generó reclamos, a la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol).
Y entonces Ochoymedio volvió a estar únicamente en Quito y no tuvo más participación en Guayaquil: el periódico de crítica cinematográfica que editaba para el público del MAAC Cine dejó de circular y desaparecieron las lecciones de cine y las artes escénicas (por ejemplo, el programa Alas de la danza) y las películas que fueron formando un público en este puerto.
Pero la gestión de Ochoymedio quedó en el gusto de alguna gente, que echaba de menos su propuesta. Y los directivos de la entidad también se engancharon con esta ciudad y con el público. Por este motivo, explica Andrade, decidieron regresar. Y vuelven, sobre todo, añade, para seguir luchando por sus ideales, por este proyecto que es el cine arte. “Estamos construyendo el retorno”, manifiesta.
Y aunque Ochoymedio es conocido en Guayaquil, Andrade comenta que este retorno es como comenzar de cero. Llegan en otras condiciones. Ya no llamados por una entidad estatal (la Dirección Regional de Cultura del Banco Central) , que los contrató como programadores y donde manejaban un presupuesto. Vienen a una sala privada: al complejo de cine comercial Supercines, con el cual llegaron a un acuerdo (se repartirán la taquilla), lo que Rafael Barriga, director de programación de Ochoymedio, considera destacable, porque muestra, según afirma, la sensibilidad y la disposición de los empresarios de Supercines de apostar por el cine arte.
“El acuerdo es que la programación cinematográfica de calidad, gestionada por el Ochoymedio, sea vista en los Supercines en Guayaquil”, dice Barriga. Habrá respeto e independencia de programación y se tenderá a la promoción y difusión del cine ecuatoriano.
“Hay una necesidad y una voluntad de volver a Guayaquil, obviamente por recuperar un público, recuperar un espacio y recuperar un proceso”, refiere Andrade. La base estará en la sala nueve de los Supercines de Los Ceibos, pero eventualmente también los filmes podrán verse en los Supercines de otros lugares de la ciudad. Aclaran que no se trata de una programación diaria, como la que ofrecían en el MAAC Cine. Van a funcionar por estrenos o por festivales. Hace un par de semanas gestionaron el estreno en Guayaquil del filme ecuatoriano Esas no son penas.
La próxima semana tendrán el Festival de Cine Documental Encuentros del Otro Cine. Harán una exhibición diaria del 13 al 25 de mayo, en horario de 19:30. Posteriormente, vendrá el Festival Eurocine, el estreno del filme Cocalero, con la presencia de su director, y otras propuestas.
El proyecto de Ochoymedio no se ejecutará en su totalidad. Estará ausente, por el momento, el componente de las artes escénicas, que manejaba el coreógrafo Patricio Andrade, director escénico de esta entidad. “Es una deuda. Lo ideal en el futuro será contar con una sala multipropósito”, dice Barriga.
Mariana Andrade señala que su idea de volver a Guayaquil no tiene la intención de competir. “Ochoymedio no compite. Es el público el que escoge”, argumenta. Según dice Barriga, el mercado del cine en Guayaquil es el más grande del país. “Es aquí donde se vende la mayoría de boletos al cine en el Ecuador. El público está preparado y maduro para escoger qué es lo que tiene calidad y qué es lo que entre gallos y medianoche se puede preparar. Se trata de recuperar una trayectoria de cuatro años, en los que ininterrumpidamente hemos estado presentando cine de calidad. Tenemos experiencia en esto”, indica.
Entre los anuncios que hace la gente de Ochoymedio, está la vuelta a Guayaquil del periódico que editaba antes para el MAAC Cine. “Es un periódico del Ochoymedio y va a circular con un gran tiraje en Guayaquil. A partir del periódico se crea una cosa necesaria en el cine: la reflexión. No nos interesa pasar películas donde no se reflexione”, señala Barriga.
Mariana Andrade manifiesta que la sala nueve de Supercines de Los Ceibos se podrá ubicarla con facilidad porque habrá una señalética. Refiere, además, que las entradas costarán lo mismo que en los Supercines, pero van a crear promociones y una tarjeta Supercines-Ochoymedio.
El objetivo de este grupo de gestores culturales es seguir con su actividad y brindarle a Guayaquil, tal como lo hicieron en su momento en el MAAC Cine, no solo proyecciones de películas, sino un espacio para el encuentro, para el debate y la reflexión.
EN QUITO
La sala de cine Ochoymedio de Quito se inauguró el 14 de septiembre del 2001. Está posicionada como sinónimo de buen cine.
EN GUAYAQUIL
Ochoymedio llegó a Guayaquil como programadora del MAAC Cine, el 5 de diciembre del 2003. Manejó esta sala hasta diciembre del año pasado.
Opinion
MARIANA ANDRADE
“En el 2003 no había cortometrajes, ni películas hechas en Guayaquil. El MAAC Cine funcionó como aglutinador”.