La inseguridad creciente en el destino turístico de Cancún, en el Caribe mexicano, disparó la alarma entre los empresarios turísticos y los consulados extranjeros, cuyos representantes pidieron este martes al nuevo alcalde un combate eficiente a la delincuencia.
"Cuando un destino turístico, sea Cancún o cualquier otro de México, se llega a identificar plenamente con la inseguridad se va directo al cadalso", advirtió el representante consular de Dinamarca, Noruega y Suecia y empresario turístico, Abelardo Vara, tras la reunión sostenida con el presidente municipal, Gregorio Sánchez.
También el cónsul honorario de España, Javier Marañón, reveló que "la inquietud primordial" de las representaciones extranjeras es la inseguridad.
Cancún y la anexa región de la Riviera Maya, en cuya recuperación ha invertido ingentes recursos el gobierno mexicano para reparar los graves daños causados en su infraestructura hotelera por el huracán Wilma en 2005, es el principal destino turístico de México, particularmente entre visitantes extranjeros.
Sin embargo, en los últimos meses el aumento de la criminalidad, aunque en menor medida que en otros puntos del país, azotados por el crimen organizado, está empañando su imagen.
Tras la reunión con los cónsules, Gregorio Sánchez intentó restar importancia al tema de la inseguridad afirmando que el tema principal del encuentro fue la corrupción ya que, dijo, "hay reportes continuos de extorsiones por parte de agentes de tránsito a turistas".
Afirmó que se aplicará "mano dura para erradicar esta práctica", pero a la vez pidió al gobierno federal que intensifique sus esfuerzos contra la criminalidad.
No obstante, rechazó la posibilidad de seguir el ejemplo de otros estados con altos índices de inseguridad en los que ha sido desplegado el Ejército: "No estoy de acuerdo en una militarización, mucho menos en un destino turístico como el de Cancún".