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Si usted y su esposo van a pintar su casa, seguramente tratarán de ser lo más limpios que se pueda. Esto no siempre funciona, y a veces terminarán con más pintura sobre su ropa que sobre la pared. Tengo un consejo. Cuando haya terminado de pintar, en vez de poner la tapa de la lata de pintura y golpearla con el martillo para cerrarla, lo cual crea muchas salpicaduras, coloque un pedazo de periódico o toalla de papel sobre la lata, ponga la tapa, y entonces cierre la lata y así no salpicará la pintura. Quite el exceso de papel; ahora quedará fresca para la próxima vez.
Para limpiar joyería fina ¿Conoce usted la mejor manera de limpiar la joyería de oro? Algunas piezas se ensucian tanto que a veces hasta da pena usarlas. El oro puro no se mancha, pero las cosas hechas de oro con aleación de cobre o plata sí. La causa principal de la decoloración es la acumulación de polvo y hollín, etcétera, provenientes del aire y los aceites corporales. Una forma de limpiar toda la joyería de oro (asegúrese de que no haya ni perlas ni otras piedras en ella) es lavarla concienzudamente con una solución de amoniaco doméstica diluida con agua y un poco de detergente para lavar trastos. Enjuague bien, seque y pula con un trapo suave. La joyería estará resplandeciente.
Las tareas escolares Muchos chicos son desordenados y nunca saben dónde han puesto las tareas escolares. Así pues, toca a las mamás enseñarles a ser organizados, proporcionándoles, a falta de otra cosa mejor, una caja. Puede ser de cartón corrugado y que ellos mismos la hagan más presentable forrándola con un bonito papel pegado con engrudo. Si es posible, hágale a la caja una división en el centro, y enséñeles a poner a un lado las tareas pendientes y en el otro las terminadas y listas para llevar a la escuela. Pronto se acostumbrarán a este sistema y se harán ordenados. |