Apoyados por el Obispo de Esmeraldas, presos de la cárcel provincial destruyeron una celda de castigo. Esta fue otra de las acciones realizadas por los internos de la Cárcel de Varones que se amotinaron para exigir la salida de la directora del centro carcelario.
Los reos calificaron a Lorena Torres, directora encargada, de "incompetente" y de no saber nada de derechos humanos: ni de ellos, ni de sus familias.
Torres se defendió y sostuvo que los internos no pueden decir que no les presta atención. "Siempre se los ha atendido. Esta mañana no lo pude hacer porque tuve otras situaciones e informes que remitir a la ciudad de Quito", dijo en Ecuavisa.
El obispo de Esmeraldas, Eugenio Arellano, junto a unos reos, con combo en mano, destruyeron el denominado "infiernillo" (un calabozo de castigo) en señal de protesta.
"Esto era inhumano. Por graves que sean los delitos que hayan podido cometer, son personas y tienen una dignidad como seres humanos", sostuvo el sacerdote.