Mientras Jaime Pacheco, médico legista de la Fiscalía Distrital, esperaba ayer que familiares de Jaime Patricio Bonilla Acosta, de 26 años, quien falleció la madrugada de ayer lleguen a la morgue del hospital regional Vicente Corral Moscoso para identificar el cadáver, en el centro de Rehabilitación de Varones de esta ciudad se investigaban las causas de la muerte.
Según Gladys Molina, directora encargada de ese centro, el domingo por la tarde, durante la hora de visitas se produjo una riña entre internos y uno de ellos, que no está identificado en el parte de los guardias, hirió con un cuchillo el muslo izquierdo de Bonilla, quien estaba detenido desde el 2007 con sentencia de cinco años por robo.
El ahora occiso ingresó a la zona de emergencia del hospital regional a las 17:30; los galenos suturaron la herida, le colocaron un suero y tres horas y media después le dieron el alta, por lo que regresó a la cárcel.
“Sus signos vitales estaban normales desde que llegó y hasta que salió del hospital y a más de la herida no mostraba otra afección a su salud”, dijo el médico Fernando Figueroa.
Pero a las 03:00 de este lunes el reo fue trasladado sin vida hasta la morgue de la casa de salud y hasta ayer al mediodía no se procedió con la autopsia para conocer la causa de su muerte, porque faltaba la identificación de sus parientes o conocidos.
Fuera de la cárcel Rocío Tobay, conviviente de Bonilla, ocultaba sus lágrimas y decía estar segura de que el deceso de su pareja no fue natural y que en prisión alguien tenía alguna razón para quitarle la vida.
Otros familiares tenían la misma sospecha, ya que un hermano mayor del fallecido, que también está preso, ha sido amenazado por lo que ha pedido su traslado a Azogues.
Fernando Figueroa
MÉDICO
“Sus signos vitales estaban normales desde que llegó y hasta que salió del hospital y a más de la herida no mostraba otra afección a su salud”.