Una de las víctimas tenía antecedentes por tenencia ilegal de armas de fuego.
Tres hombres fueron asesinados el pasado domingo en diferentes sectores de la ciudad.
El primer crimen sucedió en la coop. Proletarios Sin Tierra, en el Guasmo sur, donde sus moradores hallaron, a las 16:30, el cadáver de Carlos Guerrero Solís (a) El Colombiano, de 19 años, que había sido apuñalado con un cuchillo que fue hallado a pocos metros de su cuerpo.
Moradores del lugar aseguraron que la víctima mantenía en zozobra al sitio. “No era un angelito, sino todo lo contrario”, expresaron vecinos.
En hospital
Media hora después, en el hospital Luis Vernaza, Carlos Luis Barboza Cabezas, de 41 años, falleció a causa de heridas de arma de fuego y puñaladas.
Ney Ballesteros, un hermano materno de la víctima, señaló que Barboza fue asaltado por delincuentes desconocidos, a las 04:00 del domingo, en la coop. Derecho de los Pobres, del Guasmo sur, a pocas cuadras de su vivienda, ubicada en el solar 6 de la mz. 10.
Los antisociales se apoderaron de una cantidad de dinero no establecida y de mercadería, que la víctima traía desde Manta, Manabí. “Él (Barboza) vendía alfombras y llegaba de viaje cuando fue asaltado”, lamentaron otros familiares.
Carlos Barboza, quien era oriundo de la provincia de Esmeraldas, estaba casado y dejó tres menores en la orfandad.
Mientras que a las 21:30, pero en el suroeste de la ciudad, Douglas Vicente Menéndez Parrales, de 23 años, fue asesinado con varios impactos de bala.
Menéndez fue hallado herido en las calles 44 y la H (suburbio oeste), a pocas cuadras de su casa ubicada en la 45 y la Ch, donde minutos antes libaba con sus hermanos.
Vicente Menéndez, abuelo de la víctima, señaló que su nieto mantuvo una discusión con dos personas identificadas como Édison Merino Macías y Douglas Sandoval Solórzano, quienes estaban libando al frente de su vivienda con otras personas. “Estos sujetos se le acercaron y le dijeron: no sabes con quién te has metido”, comentó el hombre, quien ayer consolaba al resto de sus familiares que esperaban el cuerpo del joven en la morgue de la Policía.
En tanto, Richard Menéndez, hermano de la víctima y testigo de la discusión, aclaró que Merino y Sandoval, quienes se movilizaban en una moto, no eran conocidos en el lugar.
Tras las agresiones los motorizados se marcharon del sitio. Media hora después, la víctima también se marchó en un taxi con un amigo identificado como N.N. Raulín.
“Mi hermano se fue con Raulín y no supimos de él hasta que nos avisaron que lo habían herido”, manifestó el joven.
Menéndez fue trasladado hasta el hospital Luis Vernaza y luego hasta la clínica Guayaquil, donde los médicos solo comprobaron su deceso.
Operativo y Captura
En un operativo la Policía capturó a Édison Merino y Douglas Sandoval, presuntos autores del asesinato de Menéndez, quienes tienen antecedentes por robo en el 2004.
Los agentes también investigan el paradero del amigo de la víctima, N.N. Raulín. En tanto, informaron que Menéndez tenía antecedentes por tenencia ilegal de armas en el 2004, pero había solicitado la rehabilitación de récord policial.
Detalles
Víctimas identificadas
En la morgue de Policía
Consuelo del Rocío Mendoza, de 49 años, identificó ayer en la morgue de la Policía el cadáver de su hermano Luis Rafael Mendoza Amuzaga, de 29 años, quien falleció en el Hospital Universitario, en el norte de la ciudad, por heridas de arma de fuego, el pasado sábado a las 14:30.
El hombre permaneció inidentificado desde el pasado sábado, pues fue llevado al hospital sin sus documentos personales. La mujer aseguró desconocer detalles sobre el asesinato de su hermano.
Hospital Guayaquil
Como Rigoberto Proaño Safando, de 25 años, fue identificado un hombre que falleció, el pasado sábado, en el hospital Guayaquil, por heridas de arma de fuego. Su hermana, Patricia Arreaga, reconoció el cadáver.
Sin identidad
El cuerpo de un hombre de unos 30 años, que fue hallado el pasado sábado en Lizardo García y Nicolás Augusto González (oeste), sigue sin identificar. Vestía camiseta ploma y pantaloneta negra.
Opiniones
Richard Menéndez
Hermano de la víctima
“Mi hermano trabajaba fabricando avisos publicitarios y no tenía problemas con nadie”.