Difieren sobre los efectos del mandato minero en las islas Galápagos, en caso de aplicarse como está aprobado, pero coinciden en que la reacción “alterada” de la ministra de Medio Ambiente, Marcela Aguiñaga, obedece “solo” a represalias por la denuncia de que ella autorizó el ingreso del yate turístico La Pinta a las islas.
Los delegados por Galápagos a la Constituyente, Alfredo Ortiz (PSP-RED) y Eduardo Sánchez (PAIS), a quienes la ministra Aguiñaga llamó “mudos” y por tal insulto el presidente de la Asamblea, Alberto Acosta, la obligó a ofrecer disculpas, dicen no haberse quedado callados sobre uno de los artículos del mandato que supuestamente afectará a las islas.
Según el mandato, aprobado el pasado 18 de abril, en el artículo tres se expresa que ninguna mina se puede explotar en áreas naturales protegidas, lo cual significaría el traslado de material desde el continente con el consecuente riesgo para las especies nativas.
Contrario a lo que cuestiona Aguiñaga, Ortiz manifiesta que él recibió el mandato minero un día antes de la discusión en pleno y que de inmediato envió una carta por escrito a Acosta con copia al asambleísta Norman Wray, indicándole que el mandato sería “nefasto” porque dejaría a los municipios sin ningún material de construcción.
Anota que el día de la discusión del mandato minero pidió la intervención a Acosta, pero no se la dio y cuando faltaban por intervenir 20 asambleístas se cerró el debate, se lanzó a votación y se aprobó. “Me acerqué a Acosta y le dije que el mandato sería nefasto y me indicó que no me preocupara y que él se encargaría de arreglarlo, pero no lo hizo. Luego apareció la reacción de la Ministra quejándose por lo mismo”, sostiene.
En cambio, el asambleísta Sánchez dice que sí tuvo conocimiento del mandato unos cinco días antes del debate, incluso el día de la discusión fue su alterno y no pidió referirse al tema porque a su juicio el mandato no representa ningún riesgo para las islas porque todo se regularía y que un instructivo sería suficiente para ello.
Por esa razón considera que la posición de Aguiñaga obedece a problemas personales por la denuncia de “favoritismos” al permitir la entrada del yate.
Agrega que están pendientes de la comparecencia de Aguiñaga a la Asamblea para que responda no solo por los insultos, sino también por la denuncia y por el nombramiento del nuevo director del Parque Nacional Galápagos, que es una persona “muy allegada” a la ministra, según Ortiz.
Alfredo Ortiz:
ASAMBLEÍSTA
“Conocí el contenido del mandato un día antes del debate, de inmediato escribí al presidente de la Asamblea, pero no me dejó intervenir”.
Eduardo Sánchez:
ASAMBLEÍSTA
“No hay ningún problema con el mandato, la reacción de la ministra Marcela Aguiñaga es por una denuncia contra ella”.