Los dirigentes de Guayaquil descartaron este lunes la convocatoria de un referendo autonómico como el realizado en Santa Cruz, y negaron las denuncias del gobierno sobre una supuesta alianza con esa región boliviana y la venezolana Zulia.
"No creo que quepa una nueva convocatoria, porque aquí la decisión ya fue tomada y hay que respetarla", dijo Carlos Baquerizo, presidente de la Junta Cívica de Guayaquil, que reúne a los sectores económicos y políticos de la ciudad.
Baquerizo aludió a una consulta realizada en enero de 2000 cuando una mayoría se pronunció a favor de la autonomía de Guayaquil, núcleo comercial de Ecuador.
En enero de este año miles de personas marcharon en ese puerto para rechazar un recorte en las rentas municipales y exigir que dicho referendo fuera incorporado en la nueva Carta Política que elabora la Asamblea Constituyente, de mayoría oficialista.
Correa denunció separatismo
El presidente Rafael Correa, que ha denunciado los supuestos intentos separatistas de Guayaquil, anticipó el sábado que varios países de la región desconocerán la consulta aprobada en Santa Cruz y calificada de ilegal por el gobierno boliviano.
Asimismo, denunció la existencia de una confederación separatista que, según él, estaría impulsando procesos similares en el puerto ecuatoriano y el estado venezolano de Zulia, bajo control de la oposición venezolana.
Baquerizo negó las denuncias al tiempo que consideró positivo el referendo en Santa Cruz.
"No conozco la existencia de esa confederación o como pueda llamarse. No creo que tenga ninguna cabida porque no es comparable el caso de Santa Cruz o el de Guayaquil con otras regiones latinoamericanas", sostuvo.
El jefe de la Junta Cívica insistió en que la autonomía que defiende Guayaquil "no tiene nada que ver con independentismo".
"La voluntad popular no puede ser desoída ni echada de lado. Ya hubo una decisión en el sentido de desear la autonomía regional dentro del marco de un desarrollo compartido con la unidad nacional", agregó.