Los menores se deben acercar al hospital del Niño, Francisco de Ycaza Bustamante.
La ptosis palpebral (párpados caídos), al igual que el labio leporino, malformación de orejas, manos y pies, son enfermedades congénitas que se pueden corregir por medio de las cirugías reconstructivas.
El hospital Francisco de Ycaza Bustamante realiza desde hoy las valoraciones para los niños con cualquiera de estos problemas.
Las evaluaciones se harán los martes y jueves, de 08:00 a 12:00, en el área de consulta externa, en el consultorio 4 de cirugía, hasta fines de mayo.
Ricardo Vargas, cirujano plástico de este centro hospitalario, menciona que además de la ptosis palpebral congénita, existe la adquirida. “El niño nace normal, pero llega a tener problemas de párpados caídos por traumatismos debido a que se lesiona el músculo elevador del párpado”, refiere.
El mal es congénito cuando este músculo no funciona o no lo hace con normalidad, indicó el especialista.
Lo recomendable, según el cirujano plástico, es que el menor tenga por lo menos cuatro años de edad para poderle practicar una cirugía.
En cuanto al labio leporino y el paladar hendido, explica que la edad en que se puede corregir este mal es a partir de los tres y los nueve meses de edad.
Entre las causas para el labio leporino y el paladar hendido constan problemas con los genes, que se transmiten de uno o ambos padres; drogas, virus u otras toxinas también pueden causar estos defectos.
El mal puede afectar la apariencia de la cara y llevar a problemas con la alimentación y el lenguaje.
Las operaciones se comenzarán a realizar desde el próximo 15 de julio, según la programación del hospital.
Enfermedad
El 70% de los casos con ptosis palpebral (párpados caídos) se atribuyen a un mal congénito, mientras que el 30% restante es adquirido.