La Policía dijo que el hombre acusado de mantener cautiva a su hija durante 24 años planeó construir su mazmorra secreta desde 1978, cuando ella tenía apenas 12 años.
Investigadores dijeron además que un total de ocho puertas protegían la celda subterránea sin ventanas en la que Josef Fritzl, de 73 años, mantuvo a su hija desde que ésta tenía 18 y procreó siete hijos con ella.
La Fiscalía indicó a la prensa que se reunirá por primera vez con Fritzl este miércoles o el jueves.
Fritzl no ha sido acusado formalmente, pero su abogado Rudolf Mayer argumentará locura en su defensa. Cualquier persona que padezca un problema mental, no puede elegir hacer las cosas de las cuales se le acusa, sostiene.
De acuerdo a Mayer, los expertos tendrán que determinar el estado mental de Fritzl y decidir si se le puede considerar como enfermo mental. Si ese es el caso, y es encontrado culpable, será confinado en una institución psiquiátrica en lugar de una prisión.
Las autoridades dijeron que Fritzl confesó la semana pasada que mantuvo a su hija cautiva en una celda sin ventanas, teniendo hijos con ella e incineró el cadáver de uno de ellos, muerto siendo pequeño, en un horno.
"Creo que la causa fue un problema mental, porque no puedo imaginar que alguien tenga relaciones sexuales con su propia hija sin tener un problema mental", dijo Mayer.
Fritzl aún no enfrenta cargos, pero continúa detenido. Sus víctimas reciben tratamiento psiquiátrico y asesoría.
Las autoridades empezaron a dilucidar el caso el 19 de abril, cuando una muchacha de 19 años que fue fruto de la unión entre Fritzl y su hija Elisabeth fue internada en un hospital, a consecuencia de una infección no identificada.
Los médicos, incapaces de encontrar los antecedentes de la muchacha, pidieron por televisión que se presentara su madre. Fritzl acompañó entonces a Elisabeth al hospital, el 26 de abril, y confesó a la policía.
La muchacha permanece hospitalizada, en estado crítico, pero estable.