La inusitada fuerza del volcán chileno Chaitén, que desde hace cuatro días expulsa cenizas, obligó al Gobierno a evacuar el sureño pueblo de Futaleufú, en medio de un incierto futuro sobre la actividad del macizo, dijeron autoridades este lunes.
La presidenta chilena, Michelle Bachelet, hizo el anuncio antes de una visita a la zona afectada por el volcán, que el fin de semana ya había obligado a la evacuación de todo el pueblo de Chaitén.
"Es una decisión que ya hemos tomado como Gobierno, porque entendemos que es necesario una evacuación (de Futaleufú) dados los altos niveles de contaminación y nosotros en terreno vamos a ver si es necesario tomar otras medidas", dijo Bachelet a periodistas previo a su viaje en avión desde Puerto Montt a Chaitén.
Una vez en Chaitén, a unos 1.300 kilómetros al sur de Santiago, la mandataria se trasladó por tierra hasta Futaleufú, un poblado de unos 1.500 habitantes y ubicado a alrededor de 150 kilómetros al este del macizo.
"Me dio mucha pena tener que dejar mi casa, mis cosas, pero son mis hijas de Puerto Montt que me lo piden. Esperaba salir hasta último momento", dijo una señora que dejaba Futaleufú, en declaraciones al canal estatal TVN.
La autoridad local describió que las cenizas observadas en Futaleufú son mucho más intensas que las que han caído en Chaitén.
"Las consecuencias directas las tenemos acá porque las fumarolas que salen del volcán Chaitén las tenemos acá y es más, las cenizas han caído en toda la zona cordillerana, en ciudades de la República Argentina", dijo el alcalde de Futaleufú, Arturo Carvallo, a la radio Bío Bío.
Dadas las intensas lluvias de cenizas en la zona de Futaleufú, que también han contaminado las aguas, la autoridad teme una catástrofe agrícola y ganadera.
En Chaitén, en cambio, sólo queda un centenar de personas que está obligado a usar mascarillas y abastecerse de agua potable de camiones aljibes.
Dos cráteres
En Chile, que tiene la segunda cadena volcánica más grande y de mayor actividad en el mundo después de Indonesia, hay más de 2.000 volcanes, de los cuales unos 500 han sido clasificados por expertos como potencialmente activos. De éstos, entre 50 y 60 poseen registro de erupciones.
Sin embargo, del Chaitén -de unos 1.000 metros de altura- no hay datos de anteriores erupciones, pero tiene dos cráteres a través de los cuales ha expulsado cenizas, lo que es menos benigno que la evacuación de lava, dijeron expertos.
"Esta es una erupción más grande, más compleja, con más escenarios complicados, con un potencial de generar algunos procesos que pueden ser bastante más devastadoras que lo normal en las erupciones conocidas, de los volcanes más activos", dijo Luis Lara, geólogo del Servicio Nacional de Geología y Minería.
La incesante lluvia de cenizas que ha dejado el Chaitén ha provocado la contaminación del aire y del agua en varios cientos de kilómetros a su alrededor. El pueblo del mismo nombre fue evacuado casi en su totalidad el fin de semana en aviones, buses y embarcaciones.
"No sabemos qué va a pasar con el volcán, no sabemos si puede continuar lanzando cenizas, no sabemos si puede aparecer lava y por eso lo que hemos tomado son medidas de prevención", dijo Bachelet.
Afecta a poblaciones argentinas
En territorio argentino, distintas ciudades cordilleranas amanecieron el lunes nuevamente cubiertas de cenizas por la actividad del Chaitén, mientras que las clases y los vuelos aéreos en la zona siguen suspendidos.
Al igual que el Chaitén, imágenes de la televisión mostraban pueblos argentinos prácticamente sin actividad, dado que la población acataba en su mayoría la recomendación oficial de permanecer en sus hogares ante la lluvia de cenizas que cubría autos, casas y calles cubiertos de material particulado del volcán.