Referéndum regional en Bolivia captó 85% de votos. Corte Electoral y Evo lo consideran ilegal.
La región boliviana de Santa Cruz proclamó ayer su estatuto de autonomía tras someterlo a un referéndum que el presidente Evo Morales calificó de “fracaso”, aunque convocó a dialogar “desde mañana sobre una verdadera autonomía”.
Autoridades y encuestas a boca de urna del canal Red Uno atribuyeron al Sí 85,9% de los votos favorables y 14,1% al No.
La consulta se celebró ayer en medio de brotes violentos en zonas del departamento controladas por el oficialismo, donde una persona murió y más de 35 resultaron heridas.
Miles de autonomistas festejaron en Santa Cruz, mientras unas 200 mil personas en La Paz se congregaron para rechazar la propuesta, que no fue avalada por la Corte Electoral Nacional.
El referéndum autonomista de la región boliviana de Santa Cruz se celebró ayer en medio de brotes violentos en zonas del departamento controladas por el oficialismo, donde una persona murió y más de 35 resultaron heridas.
Finalmente, los temores se cumplieron y la violencia llegó a la consulta de los cruceños, que acudieron a las urnas para ratificar un estatuto autonómico que el Gobierno considera ilegal y separatista y que no tiene el aval de la Corte Electoral Nacional, que lo considera inconstitucional.
La versión del ministro de Gobierno, Alfredo Rada, refirió que los heridos son 28. Manifestó que en un barrio murió Benjamín Ticona, de 68 años, probablemente por efecto de los gases lacrimógenos.
Santa Cruz, el distrito más rico de Bolivia, votó ayer en un referéndum a favor de su autonomía, según sondeos, en una violenta jornada en la que la oposición lanzó su mayor declaración de guerra contra el proyecto socialista del gobierno.
Con enfrentamientos que dejaron al menos un muerto y varios heridos, una mayoría de cruceños dio su apoyo a un estatuto autonomista que el presidente Evo Morales calificó de ilegal y secesionista.
Un conteo rápido del canal de televisión ATB estimó un alto ausentismo en la consulta, de cerca del 40%, en una posible respuesta del electorado al llamado del Mandatario indígena a la abstención y por el boicot que lanzaron sus seguidores.
En una demostración de fuerza del gobierno, decenas de miles de personas se movilizaron en varias ciudades de Bolivia contra la consulta, que marcó un punto de inflexión en la crisis política que devora al inestable país.
La jornada provocó al menos 35 heridos. En el barrio cruceño Plan 3.000 murió Benjamín Ticona, de 68 años, por los efectos de los gases lacrimógenos.
En la periferia de la ciudad de Santa Cruz, capital del departamento homónimo, seguidores de Morales chocaron violentamente con simpatizantes autonómicos que defendían con piedras y palos los centros de votación.
La policía detuvo a varios manifestantes que apedrearon a autos y ambulancias, y usó gases lacrimógenos para dispersar a la multitud.
Santa Cruz amaneció ayer con cortes de rutas en poblados aledaños cuyo fin fue entorpecer la polémica consulta.
Al menos dos importantes carreteras que unen la región con Cochabamba y Beni estaban cortadas en los puntos de San Julián y Yacacaní, dijeron por separado líderes campesinos de grupos afines al Presidente, quien considera ilegal esta consulta.
Mientras zonas rurales de Santa Cruz iniciaban las medidas de presión, la capital de este departamento, con 1,2 millones de habitantes, se preparaba para acudir a las urnas donde se decidía el apoyo o rechazo al estatuto autonómico, una suerte de constitución local.
Rubén Costas, gobernador de Santa Cruz, principal impulsor de la autonomía y quien el sábado pasado se refirió a la jornada como “la refundación de una nueva Bolivia”, pidió “no ceder a la provocación”.
Las divisiones en torno a este referéndum atizan la fractura entre la comunidad indígena andina y la población de las planicies agrícolas del oriente, donde está Santa Cruz, en su mayoría blanca y mestiza.
Las Fuerzas Armadas declararon que la intención “autonomista de Santa Cruz afecta la seguridad y defensa nacional del Estado boliviano”.
Las concentraciones más multitudinarias se produjeron en la ciudad andina de El Alto y en la aledaña de La Paz.
En un suceso inusual, las Fuerzas Armadas respaldaron por la noche del sábado a Morales en un pronunciamiento, al afirmar que el estatuto cruceño afectará la seguridad nacional debido a las atribuciones que le otorga al departamento.
En La Paz y en El Alto, una ciudad adjunta a la capital política de Bolivia, unas 200.000 personas salieron a las calles contra el referéndum, según cálculos de medios de prensa.
En otras tres regiones
La jornada electoral de Santa Cruz es crucial porque otros tres departamentos –Beni, Pando y Tarija– en la huella de Santa Cruz realizarán referendos, autonómicos de acá a junio, ampliando el desafío al gobierno izquierdista de Morales.
El escrutinio
Anoche se esperaba que la Corte Departamental Electoral, que aceptó realizar el referéndum a pesar de que fue objetado por la justicia nacional, comience el recuento de votos.