De a poco decenas de personas iniciaron su regreso a la ciudad desde la mañana de ayer.
Estudiantes y trabajadores disfrutaron de un día más de descanso el pasado fin de semana. Por decreto presidencial al 1 de Mayo se sumó el 2.
Aunque la salida de turistas de la ciudad no fue masiva como se esperaba, ahora debe pagar el tiempo. Así lo dice el decreto: “La jornada de trabajo suspendida se recuperará el sábado 17 de mayo del 2008, sin recargo alguno, las actividades productivas, de educación, financieras y demás deben desarrollarse con el horario normal de un día de trabajo”.
Por primera vez Gabriel Ortiz, de 25 años, sintió más ligero el viaje de retorno a Guayaquil tras cuatro días de feriado, decretados por el Gobierno por el Día del Trabajo, que se celebró el pasado 1 de mayo.
Ortiz quien arribó a la Terminal Terrestre de la ciudad ayer, a las 12:00, en compañía de cuatro amigas, sostuvo que a diferencia de otros años este último puente vacacional se caracterizó porque hubo pocos turistas en la playa.
“Al menos en Villamil Playas, donde fuimos a descansar no vimos mucha gente como cuando finaliza la temporada playera”, dijo Ortiz.
Como él, Teresa Chévez señaló que también disfrutó de su viaje no solo por la poca afluencia de bañistas sino por el clima favorable que hubo en el cantón. “Hubo un sol ideal, a pesar que a las 17:00 ya empezaba el frío”, indicó.
A medida que llegaban las cooperativas intercantonales e interprovinciales a la terminal se bajaban pocos pasajeros.
Los buses de las cooperativas Villamil y Posorja, por ejemplo, transportaron a cerca de 3 mil turistas a diario desde el jueves pasado de los 5 mil que esperaban, según registros de las boleterías de la terminal.
“No ha sido mucho el movimiento de clientes esta vez porque la gente ha preferido quedarse en la ciudad”, agregó Selma Bermúdez, quien trabaja en una de las cooperativas de la terminal.
Datos del Programa de Ordenamiento de Playas, promovido por la Prefectura, este fin de semana en Playas se contabilizaron a 2 mil turistas por cada 800 metros de playa. “La mayoría de las personas se movilizaron en vehículo propio y no en buses públicos”, dijo un funcionario.
En los buses de otras cooperativas de transporte de Esmeraldas, Manabí y El Oro la situación fue similar.
“Para mi no representó el doble de trabajo este feriado como otras ocasiones, casi fue lo mismo, inclusive el sábado salí de la terminal con diez personas”, refirió Juan Araujo de la cooperativa Caluma.
Miembros de la Comisión de Tránsito del Guayas indicaron que hasta el miércoles pasado menos de veinte buses, que ofrecen paseos a la Península, habían solicitado permiso para ingresar a la costa.