Hijos, viudas y madres de los custodios quedan desamparados por las compañías.
“Esta es tu oportunidad de trabajar. Empresa de seguridad necesita contratar guardias, bachilleres. Buen sueldo”. Decenas de anuncios como este circulan en los periódicos, páginas en internet y en volantes.
Juan Carlos, de 27 años, es una de las tantas personas que ante la falta de empleo decidió, hace un mes y medio, hacerle caso al anuncio y ser guardia de seguridad de un local de comidas, trabajando doce horas diarias por un sueldo de $ 180.
“La delincuencia cada vez está peor y temo que algún día me maten algunos asaltantes”, manifiesta el joven, alarmado porque al menos diez custodios de compañías privadas han sido asesinados en Guayas desde noviembre pasado por robo.
Lo que más le preocupa, manifiesta Juan Carlos, es que si a él le pasa algo, su esposa y sus tres hijos menores de 8 años quedarán desamparados.
Es que según familiares de los guardias que han sido asesinados, las vidas de estas personas no tienen ningún valor para las empresas que los contratan.
Es la opinión de María Montaño, madre de Roddy Loor Montaño, quien falleció tras ser herido con un tiro mientras custodiaba un bus de la línea 20, el pasado 23 de abril.
La mujer cuenta que Roddy y el mayor de sus siete hijos, Wilson, trabajaban como guardias desde hace seis meses, contratados por la empresa Guarce.
Según María, los representantes de la compañía nunca se acercaron a ella para cubrir los gastos médicos y funerarios del joven. “Gastamos más de $ 2 mil y cuando fui a la empresa (el martes anterior) me querían pagar solo $ 700. ¡No puede ser que tan poco valga la vida de mi hijo para estas personas!”, manifiesta indignada la mujer.
Ella cuenta que actualmente su otro hijo, Wilson, está buscando un nuevo empleo, pues por temor decidió abandonar el trabajo de guardia.
La familia de Francisco Alvarado, quien fue asesinado en el frustrado asalto al Banco del Pacífico del Hiper Market, en el norte, tampoco ha recibido una indemnización. Así lo asegura el abogado de los afectados, Carlos Pinto, quien indica que la víctima tenía cuatro años trabajando como guardia para la compañía privada Fortius.
“Yo fui a la empresa, pero me dicen que están haciendo un análisis de las pólizas de seguros; sin embargo, hasta ahora no dan nada”, indica Pinto.
En este caso, también murió el guardia Onorio Contreras, quien supuestamente fue asesinado por el jefe de seguridad y presunto ladrón Gerardo Medina, que luego fue abatido.
“Los guardias arriesgan su vida en el trabajo, pero aquí se mueren y su familia queda desamparada. Son los peor pagados y no tienen respaldo alguno”, expresa Geovanny Villegas, hermano de Walter Humberto Villegas, quien murió junto con otros cinco guardias de la compañía Semin en un volcamiento. El accidente ocurrió en enero pasado, cuando las víctimas regresaban de una práctica de tiro desde Playas.
Villegas dice que hasta ahora esa empresa ha cancelado solo $ 600 como liquidación a la esposa y los cinco hijos (menores de 10 años) del fallecido. “Mi cuñada no puede trabajar por cuidar a los niños. Nosotros la apoyamos, pero la compañía debe pagar la indemnización que es justa para todas las familias de los fallecidos”, afirma.
Ataques
29 de abril del 2008
Después de tres días de agonía murió el guardia Manuel Martínez, quien recibió un tiro en la cabeza en el frustrado robo al carro blindado del Banco Pichincha, en el mercado Montebello.
15 de diciembre del 2007
Los custodios Norberto Barcos Salas y Pedro Cedeño murieron abaleados mientras vigilaban un centro de almacenamiento de cables, en el bloque 8 de Bastión Popular. Según testigos, los asesinos se vengaron porque los custodios les impidieron robar días antes.
29 de noviembre del 2007
En una balacera murió el guardia Walter Mantilla, quien se enfrentó con una banda de delincuentes que asaltaron dos vehículos con mercadería, en la vía Oriental (Pichincha). Mantilla recibió siete tiros.
17 de noviembre del 2007
Dos mujeres y cuatro hombres asesinaron al guardia Diego Loaija, mientras su compañero, Carlos Triviño, resultó herido en un asalto al supermercado Orellana (foto).