La arquitectura, la construcción y el diseño hoy trabajan más de la mano con otras ramas relacionadas que cuidan el medio ambiente, el bienestar personal y la armonía interior.
Es así que la aromaterapia también ha entrado a formar parte de los nuevos colaboradores de la arquitectura, donde los diseños tienen mayor protagonismo cuando se conjugan con elementos visuales y no visuales, auditivos y no auditivos, táctiles y no táctiles. Elementos armónicos que actúan directamente en el bienestar interno de alguien y de quienes lo rodean.
Su efecto
La aromaterapia utiliza el aceite esencial de las plantas como método terapéutico. Este se encuentra en unas diminutas glándulas situadas en la superficie exterior de las raíces, troncos, hojas, flores o dentro de la estructura misma.
Mejora el estado emocional y actitud mental de las personas expuestas a ella.
En los espacios estos aceites esenciales ejercen su efecto sobre el cuerpo y la mente mediante dos vías principales: el olfato y la piel, estimulando el sistema nervioso central, aliviando el estrés, estimulando la circulación y revitalizando una mente cansada.
Al ingresar al ambiente el visitante es recibido por una mezcla de colores, diseños, sonidos, pero especialmente olores que parecen instalados en las paredes desde hace tiempo. El brindar a quien llega un aroma natural da la posibilidad de ofrecer un efecto renovador, definitivamente una bienvenida diferente con fragancias florales o del bosque.
En pocos segundos
Una de las formas de aromatizar es a través del difusor eléctrico, que produce una finísima niebla con los aceites esenciales, lo cual permite otorgar fragancia en pocos segundos. Otra manera es con las clásicas lámparas de cerámica, las que gracias a una vela calientan un cuenco sobre el que se coloca agua con unas gotas del aceite, o poniendo colgantes de fundas en las puertas tipo popurrí. Con cualquiera de estos sistemas los olores de la naturaleza inundarán los ambientes del hogar.
La selección del aroma es determinada luego de un estudio de radiestesia (ciencia que activa la energía de los espacios) y de las personas que circulan en ella. Los lugares de trabajo también pueden ser aromatizados puesto que las fragancias de bosque provocan una sensación de frescura, mejoran la adaptabilidad de las tareas rutinarias e inspiran la imaginación. Asimismo, en las salas de espera (médicos), la aromaterapia puede disminuir el nerviosismo en los pacientes y relajarlos. (A.G.)
Marcela Nicholls, Eduardo Gubert. Grupo T’ai, especialistas en arquitectura sana. tai.fengshui@gmail.com