La crisis económica en Estados Unidos y el temor a ser deportados ocasionará que millones de inmigrantes decidan mandar menos dinero a sus familias en América Latina, reflejó un estudio publicado el pasado miércoles por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
“Unos 2 millones de familias podrían caer bajo el nivel de pobreza”, enfatizó Donald F. Terry, director del Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin).
Sergio Bendixen, quien realizó el informe, subrayó que las causas son la crisis económica y la incertidumbre que ha creado la ola de redadas y deportaciones de los últimos meses.
El factor de discriminación es nuevo. En el 2001, cuando el BID empezó a hacer el estudio, solo el 37% de los inmigrantes consideraba la discriminación como un problema para encontrar un trabajo bien pagado.
Ahora el 68% siente miedo por el futuro y el 28% dijo que estaba considerando volver al país de origen. Las mayores caídas en el envío de dinero se dan en estados donde aprobaron leyes contra indocumentados: Pensilvania, Texas y Georgia. Los que más envían son California, Nevada, Colorado, Washington y Massachusetts.