Con un cabezazo de Sebastián Battaglia, Boca Juniors venció el domingo 1-0 a River Plate, la primera victoria sobre su clásico rival después de tres años y puso al rojo vivo la pelea por el torneo Clausura argentino.
Battaglia anotó el único gol a los 14 minutos en el estadio La Bombonera, escenario de uno de los duelos futbolísticos más atractivos del mundo.
Con este resultado, River y Estudiantes, que el sábado cayó 2-1 ante Argentinos, siguen al frente de las posiciones con 27 puntos. Boca se les acercó a una unidad.
San Lorenzo, con 24, podría trepar a la punta si más tarde vence a Gimnasia y Esgrima en el cierre de la 13era fecha.
Boca no ganaba el clásico desde el Clausura 2005.
Todavía ninguno de los dos habían mostrado sus cartas cuando a los 13 el artillero boquense Martín Palermo le ganó al defensor Eduardo Tuzzio y tocó de primera a su compañero de ataque Rodrigo Palacio, quien cara a cara con el arquero Juan Pablo Carrizo remató al pecho de éste y el balón se fue al tiro de esquina.
A la siguiente jugada, Boca le asestaría a su eterno rival la estocada mortal: desde la derecha ejecutó con precisión el enlace Juan Román Riquelme a la cabeza de Battaglia, que le ganó a su marcador y metió el frentazo cruzado en el ángulo.
River plantó en ataque al capitán Ariel Ortega, al juvenil Diego Buonanotte, al chileno Alexis Sánchez y más adelantado el goleador colombiano Radamel Falcao, un cuarteto veloz y sin puestos definidos para desequilibrar a la defensa de Boca, muy cuestionada por sus últimas actuaciones.
Pero en esa primera etapa, los millonarios chocaron una y otra vez con una muralla de defensores, entre los que se destacaron los paraguayos Julio César Cáceres y Claudio Morel Rodríguez, y no llegaron a inquietar con riesgo al guardameta Mauricio Caranta.
A dientes apretados, muy conversado y con poco fútbol se jugó el complemento.
En River, su técnico Diego Simeone arriesgó dejando tres en el fondo y con la inclusión del volante ofensivo Augusto Fernández, el delantero uruguayo Sebastián Abreu y Mauro Rosales. Pero el cambio de nombres no modificó la incapacidad de sus conducidos por generar real peligro en el área local.
Boca quedó a la espera de un contragolpe letal, pero en una tarde opaca de Riquelme --reemplazado a los 75 minutos-- no supo capitalizar los espacios y salvo por dos remates desviados de Palermo y otra incursión peligrosa de Palacio no pudo liquidar el partido.
A diez del final, Boca perdió a uno de sus baluartes defensivos, Morel Rodríguez, que se resintió de un desgarro.
Tras su salida, vino la única llegada clara para River en todo el partido: Falcao metió un centro para Abreu, que sin marca cabeceó apenas por arriba del travesaño a los 85.
Con un total de 182 superclásicos, Boca tiene 66 victorias frente a 61 de River. Empataron 55 veces.