Patricia Cameron, tía de Madeleine, leyó un mensaje de los McCann en el que agradecían el "calor" y apoyo de los vecinos de la Praia da Luz, la localidad portuguesa en la que hoy hace un año desapareció la niña británica.
La tía de la pequeña británica leyó conmovida un mensaje firmado por los McCann, los gemelos y Maddie, en el que éstos expresaban su agradecimiento a los habitantes de Praia da Luz por "un apoyo y calor humano" que, señaló, ayudó "a confortar a la familia".
"La continua manifestación de vuestra fe en Maddie es tan reconfortante y supera tanto nuestras expectativas que nos vienen las lágrimas a los ojos", según la lectura de Cameron del texto redactado por la madre de la niña, Kate McCann.
De su lado, el tío paterno de Madeleine, John McCann, justificó la ausencia de los padres de la niña inglesa en la misa celebrada hoy en la localidad de Praia da Luz, en el Algarve portugués, al cumplirse un año de su desaparición, en que éstos relacionan ese lugar con la tragedia vivida.
John McCann aseguró que los progenitores de Madeleine querían viajar a Portugal, pero que su regreso a este lugar hubiese supuesto volver "a la peor pesadilla" que sufrieron hace un año en esta localidad del sur portugués.
Apuntó que la familia es optimista sobre el desenlace del caso y cree que Madeleine será finalmente encontrada.
La hermana del padre, Gerry McCann, Patricia; el marido de ésta y un primo de la madre de Madeleine, Michael Wright, estuvieron también presentes en el acto oficiado por el párroco local José Pacheco y el padre anglicano Haynes Hubbard.
La iglesia, donde a diario oraba el matrimonio McCann entre los meses de mayo y septiembre del año pasado, fue escenario hoy de una emotiva ceremonia que conmemoró el año de desaparición de la niña inglesa.
Madeleine desapareció el 3 de mayo del año pasado, nueve días antes de su cuarto cumpleaños, en el apartamento de la costa meridional portuguesa donde estaba de vacaciones con su familia.
Desde el sábado por la mañana, la puerta de la iglesia estaba decorada con cintas verdes, el color de la esperanza en Portugal, y al otro lado, se podía ver un cartel con fotos de Madeleine, donde se leía: "Maddie, serás reconocida donde sea y a cualquier edad".