- MAY. 03, 2008 - Foto - Gente - EL UNIVERSO
A la actriz que encarna a Chabela en la telenovela El Cholito, de Ecuavisa, le gustan todas las playas de la Costa del país.
La actriz y modelo Catherine Velasteguí (23 años), que en la novela El Cholito, de Ecuavisa, encarna a Chabela y ha trabajado en la serie ‘Vivos’, es una amante apasionada de la playa y los mariscos.
No tiene una playa favorita, lo único que le importa es que en el lugar haya arena, sol y mar para disfrutar. “Me da igual si es Salinas, Playas o cualquier otro sitio de esos”, señala Velasteguí con el mismo tono de seguridad que pone en su personaje de Chabela, en que es una madre soltera que lucha por sacar adelante a su hijo.
La actriz, quien es guayaquileña y soltera, gusta de viajar acompañada de sus amigas del trabajo, y lo hace (cuando es en plan de disfrute) cada que tiene tiempo libre. “Puede ser entre semana o una vez al mes. Cuando es la temporada de playa viajo seguido por trabajo y si me queda un poco de tiempo libre me voy a tomar sol y gozar del mar y comer algo muy rico”, indica.
Sea que viaje por su cuenta o por cumplir algún contrato, en lo último que piensa es en irse de farra. Esto se debe a que su trabajo consiste en modelar casi siempre en alguna de las discotecas que haya en la zona.
En cuanto a la comida que consume cuando está en la playa, Velasteguí confiesa que los cebiches son sus favoritos, especialmente el de pescado curtido. También le gusta mucho el bollo de verde con pescado y maní.
No tiene un restaurante favorito al que acuda. “Soy de las que si pasó cerca un bollero lo llamo y compro. Si voy por la carretera y veo alguna comida que me gusta, me detengo y como. Yo solo digo venga para acá”, señala la actriz.
También cuenta que prefiere comer mariscos, que no le gustan las carnes rojas y que el pollo lo come porque lo tiene que incluir en su dieta diaria.
Aunque adora la playa, de vez en cuando se va a la Sierra, a Cuenca (en la provincia del Azuay). Ahí, especialmente en Semana Santa, le gusta comer mote pata, que es una sopa espesa de maíz pelado, cocido en caldo de carne, con trozos de carne de cerdo, longaniza y tocino condimentado con semilla de sambo tostada, molida y preparada con un refrito de cebolla y leche.
Cuando va a Cuenca, además de disfrutar de sus paisajes y su comida, le gusta ir a algún sitio a bailar y escuchar buena música.